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Preocupa a Obama posible recesión europea

El presidente estadounidense, Barack Obama, expresó ayer su "preocupación" por la posibilidad de que la "amenaza de una renovada recesión" en Europa afecte a EE.UU, e instó a los europeos a complementar la disciplina presupuestaria con estímulos al crecimiento.
"En estos momentos, nuestra preocupación es Europa, que afronta la amenaza de una nueva recesión mientras sus miembros tratan de superar la crisis financiera. Obviamente, ésto nos concierne porque Europa es nuestro principal socio comercial", explicó Obama.
El presidente estadounidense compareció ante la prensa, para abordar los decepcionantes datos económicos recientes en EE.UU y las tensiones financieras en la eurozona, a cinco meses de las elecciones en las que se juega la reelección.
"Si hay menos demanda para nuestros productos en lugares como París o Madrid, eso puede significar menos negocios para nuestros fabricantes en Pittsburgh o Milwaukee", agregó.
Obama insistió en la necesidad de coordinación en Europa al subrayar que "a corto plazo, deben estabilizar el sistema financiero" y "una parte consiste en tomar claras medidas, lo antes posible, para inyectar capital en los bancos débiles".
La crisis financiera ha generado un repunte de las tensiones en la eurozona, especialmente en España e Italia, que han visto cómo se disparaba la prima de riesgo de su deuda pública en un complejo contexto de recesión económica.
En este sentido, celebró que en Europa haya ahora, "en paralelo" a las discusiones sobre "maneras sensatas" de solucionar los problemas de financiación, conversaciones sobre cómo mostrar "algo de flexibilidad, para que estas reformas adquieran fuerza".
A juicio de Obama, lo "adecuado" es combinar la "inversión a corto plazo en crecimiento y trabajos con una senda de responsabilidad fiscal a largo plazo".
Y aseveró que este enfoque se puede aplicar tanto a Europa como a EE.UU., que también encara problemas relacionados con una abultada deuda y un creciente déficit presupuestario.
Aprovechó la ocasión, asimismo, para expresar algo de optimismo respecto a la resistencia del sistema financiero estadounidense al contagio de lo que ocurra al otro lado del Atlántico.
"La buena noticia es que mucho del trabajo que hicimos en 2009 y 2010 ha situado a nuestro sistema financiero sobre una base mucho más sólida", subrayó.
En concreto, el presidente estadounidense recordó la insistencia en aumentar las exigencias de capital para los bancos, lo que se traduce ahora en que pueden absorber algunos de los choques que puedan venir de Europa.
"El equipo del sector financiero ha estado vigilando esto detenidamente y creo que estamos preparados para un amplia gama de contingencias", agregó.
Ante este contexto de "debilidad en la economía mundial, no solo por Europa sino también por algo de desaceleración en Asia", destacó la importancia "crítica" de "tomar medidas para fortalecer" la economía estadounidense.

Washington/EFE
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