Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 7 Diciembre, 2011


¿Por qué tanta desigualdad?

En los últimos diez años Costa Rica ha demostrado un crecimiento anual en su Producto Interno Bruto (PIB) de un promedio del 3% al 4%, pero cada vez menos de estos ingresos proporcionalmente están llegando a los que menos tienen. En el índice de GINI el país ha pasado de 45.9 a 50.3 (más elevado el índice, peor la distribución) y ahora está más o menos igual a Panamá (50.1).
Si se comparan estos números con países económicamente desarrollados como Canadá (32.1), Alemania (27) o Suecia (23), la diferencia es bastante pronunciada y no a favor de Costa Rica. Naciones con números similares a los costarricenses incluyen México (51.7), Honduras (57.7) y Hong Kong (53.3).
En el caso de Costa Rica es probable que la desigualdad haya crecido por lo menos en parte por la llegada al territorio nacional de inmigrantes de poco nivel educativo, escapando de la pobreza extrema que vivían en sus países de origen.
Es posible que hasta uno de cada cinco habitantes actualmente sea extranjero, y la mayoría vive en una situación muy difícil; mejor de cómo estaban en su propio país, pero de todos modos mal.
Esto no implica que todos los inmigrantes sean pobres, ni que no haya costarricenses viviendo en la pobreza. Pero es muy posible que una parte sustancial del aumento en el GINI tenga sus orígenes en la llegada de tantos extranjeros infortunados.
Para remendar esta desigualdad lo ideal sería que se resucitara la construcción privada que necesita mucha mano de obra de poco nivel educativo; este y la agricultura han sido los sectores donde muchos de los inmigrantes han laborado. Cuando escasea el trabajo en la construcción, baja la remuneración de los trabajadores que compiten para los pocos puestos que existen, y cuando escasea la mano de obra mejora el pago de la misma.
No hay mucha esperanza que se regrese a los niveles que se vivieron en los primeros años de este siglo, cuando hubo un auge sustancial en la construcción especialmente en Guanacaste y en el Valle Central.
Lo que es definitivo es que el paquete fiscal que discute actualmente la Asamblea Legislativa no servirá para mermar la desigualdad en los ingresos de los habitantes. Por un lado estarán con el paquete creando el Impuesto sobre Valor Agregado (IVA) que se cobrará sobre todo a los de clases media baja y baja, y por el otro lado estarán eliminando empleos e inversión extranjera con el impuesto a las empresas en las zonas francas.
El paquete servirá para quitar dinero del sector productivo, para pasarlo a la burocracia estatal. Es muy posible que este paquete sirva más bien para exacerbar las diferencias entre los grupos que más tienen y los que tienen muy poco. Los ganadores con el paquete serán los que laboran en el sector público.
Realmente son espurios los argumentos que rezan que el impuesto sobre los autos y los salarios de lujo servirán para amortiguar lo que es la naturaleza regresiva del IVA.

Carlos Denton
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