Por la puerta grande
Carlos Tévez tuvo su gran noche y fue protagonista en los tres goles que le endosó Juventus al Dortmund.PATRIK STOLLARZ-AFP/La República
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Por la puerta grande

Juve goleó al Dortmund, Barça acabó con el City para dejarse los dos últimos cupos para cuartos

El Juventus de Turín selló su pase a cuartos de final con una goleada a domicilio sobre el Borussia Dortmund (0-3) con dos goles del argentino Carlos Tévez y uno del español Álvaro Morata en un partido que en veces recordó la vieja escuela italiana, por el oficio defensivo y la pegada en el contragolpe.
El Juventus se adelantó pronto, en el minuto 3, con un remate desde la distancia del argentino Carlos Tévez. Un gol tempranero que le daba un vuelco a los presupuestos del compromiso.

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El Dortmund, tras el 2-1 encajado en la ida, pasaba de necesitar un gol para pasar la eliminatoria a precisar de dos para al menos forzar la prórroga.
Al Juventus, en cambio, el gol de Tévez lo ponía en una situación que le permitía hacer algo que suelen hacer bien los equipos italianos que es cerrarse atrás y esperar a que el rival así terminó por completo con la serie con un gol de Morata a puerta vacía a centro de Tévez, quien culminó su gran noche con el tercero.
Por su parte, el Barcelona, liderado por un Leo Messi magistral, se clasificó al derrotar por la mínima (1-0) al Manchester City, al que pudo endosar una goleada de escándalo y, sin embargo, dejó que siguiera vivo hasta el minuto 77, cuando Ter Stegen le paró un penalti a Agüero que evitó el sufrimiento local en la recta final.
Junto al Leo estelar, emergió la enorme figura de Joe Hart, con una decena de intervenciones de mérito que impidieron que su equipo dijera adiós a la competición firmando un descalabro de los que habrían hecho época.
El partido apenas rebasó la media hora de juego cuando el Camp Nou empezó a corear el nombre de Messi, el jugador más en forma del momento, ofreció una de esas actuaciones memorables que frecuentemente coinciden con las noches de Champions.
El argentino ponía en evidencia a los jugadores celestes cada vez que agarraba el balón. Un caño por aquí, un regate por allá, un pase filtrado entre un bosque de piernas visitantes a la siguiente ocasión.
Pero de eso solo pudo concretar el gol de Rakitic a la media hora de juego, que se hizo cada vez más grande hasta que acabó el partido con una nueva caída del City y el Barça llegando por octava vez consecutiva a cuartos de final.

Berlín y Barcelona/EFE


 

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