Iris Zamora

Iris Zamora

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Lunes 18 Julio, 2016

Pokemones o la libertad pautada

Al pie de Cuesta de Moras como si fuese el Monte Parsano, la sacerdotisa Pitia exigió que la comisión legislativa de Control, Ingreso y Gasto Público investigara la suspensión de su pauta publicitaria. Como intermediadora que es, entre dioses y humanos, dio por descontado el acatamiento, a su ordenanza.
El escándalo, también replicado por su habitual socio, secundado por los que “chupan rueda” de su agenda, no parece haber tenido la fuerza del pasado. Quizá su poder enflaqueció como el grosor de sus ejemplares, aun con la arrogancia de autollamarse “la prensa nacional”… Libertad de expresión violentada porque le suprimieron la pauta publicitaria. ¡¿La libertad de expresión de La Nación supeditada, a la pauta del Banco Nacional?!... ¿Si el BNCR les regresa la pauta publicitaria, entonces regresará la “libertad de expresión”?...


Hace solo unos meses, el país conoció la noticia de que dos funcionarios del BAC San José “hackearon” información de 500 mil costarricenses… ¿Cuál fue la cobertura a este gravísimo hecho?... ¿El disimulo, el guante blanco, entrevistas corrongas, titulares amigables?... ¿Los aliados naturales de La Nación qué cobertura dieron a este delictivo “hackeo”?... ¿La abundante pauta del banco privado influyó en la cobertura y tratamiento a este grave acto criminal?... A propósito, ¿cómo están las pesquisas de este caso, o tampoco debe rendir cuentas el fiscal general sobre esta investigación?
La campaña sistemática contra los empleados públicos responsabilizándolos del déficit fiscal, está basada en el argumento de que hay “gollerías y privilegios” que “se sirven con la cuchara grande”… ¿Y, cómo se llama servirse de la pauta súper millonaria, de un banco estatal?
La Nación publica en su editorial 13-07-2016: “Demás está señalar que los datos de inversión publicitaria son también información pública”. He solicitado a la Dirección de Publicidad del BNCR información sobre la pauta publicitaria otorgada, desde el 1 de enero de 2011, al 30 de junio de 2016 al Grupo Nación, incluidos los periódicos impresos, y digitales, emisoras en FM y online, las revistas; patrocinios de eventos o actividades temporales o permanentes, incluidos los del Parque Viva, si es que los hay.
Lo simpático: Cuando se trata de los dineros destinados a los más pobres o cubrir el salario de los trabajadores del sector público, La Nación lo llama “GASTO”… Cuando se trata de los miles de millones de colones que recibe del BNCR por publicidad, se llama “INVERSIÓN publicitaria”… ¡Lo que son los giros del idioma!
Joseph Pulitzer al inaugurar la Facultad de Periodismo en la Universidad de Columbia en N.Y. en 1912 decía: “Nuestra república y su prensa triunfarán o caerán juntas. Una prensa capaz, desinteresada y solidaria, intelectualmente entrenada para conocer lo que es correcto y con el valor para perseguirlo, conservará esa virtud pública, sin la cual el gobierno popular es una farsa y una burla. Una prensa mercenaria, demagógica y corrupta con el tiempo producirá un pueblo tan vil como ella”…