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Viernes, 16 de noviembre de 2018



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Poderes mundiales aún confían en sanciones que no funcionan

Bloomberg | Martes 26 abril, 2016

En marzo, el Consejo de Seguridad compuesto por 15 miembros votó a favor de endurecer las sanciones económicas en contra de Corea del Norte, país que actualmente representa uno de los regímenes más aislados del mundo. Bloomberg/La República


 Para refrenar a países desde Corea del Norte hasta Sudán, los poderes mundiales depositan su confianza en las sanciones de las Naciones Unidas que apuntan a forzar a gobiernos intransigentes a abandonar sus programas armamentistas, detener los ataques a sus civiles o respetar los resultados de las elecciones. Estas sanciones suelen fallar.
En marzo, el Consejo de Seguridad compuesto por 15 miembros votó a favor de endurecer las sanciones económicas en contra de Corea del Norte, país que actualmente representa uno de los regímenes más aislados del mundo, a causa de un lanzamiento de misiles y pruebas nucleares que violaron resoluciones previas de la ONU.
Pyongyang respondió con más lanzamientos, incluyendo una detonación desde un submarino el sábado.
Pocos analistas esperan que el líder Kim Jong-un, quien ha tolerado el hambre generalizada y la desnutrición entre su pueblo, abandone su programa armamentista antes de alcanzar la tecnología necesaria para lanzar armas nucleares al territorio continental de Estados Unidos.
Y aunque la presión de las sanciones económicas es reconocida por haber ayudado a negociar un acuerdo nuclear con Irán, tal resultado tardó casi una década en realizarse. La mayoría de los ejemplos son menos positivos.
“Las sanciones han fallado en el logro de sus objetivos e incluso los casos exitosos tienen un resultado variado”, dijo Daniel Wagner, director de la consultora Country Risk Solutions y autor del libro Political Risk Insurance Guide.
“Los países han encontrado formas de eludir las sanciones y contrarrestarlas”.
El Consejo de Seguridad en abril renovó por un año sanciones que establecen la congelación de activos de Sudán del Sur y la prohibición de viajar a ese país. Los miembros deben ser pacientes: el Consejo impuso sanciones al país vecino Sudán por 13 años.
El presidente sudanés Umar al-Bashir, primer presidente en ejercicio acusado por la Corte Penal Internacional por promover la violencia en la región de Darfur occidental, mantiene su postura desafiante.
Unos 16 países se han sometido a las sanciones de la ONU en esta década, el doble del número registrado en los años noventa. Los países no deberían confiar en ver las sanciones como una solución mágica, dijo Jacob J. Lew, secretario del Tesoro de Estados Unidos, en un discurso el mes pasado.
“Debemos cuidarnos del impulso de imponer sanciones demasiado a la ligera o en situaciones donde tendrán un mínimo impacto”, dijo Lew.
“Y debemos estar conscientes del riesgo de que el uso excesivo de sanciones podría debilitar nuestra posición de liderazgo dentro de la economía global y la eficacia de nuestras propias sanciones”.