Pocos casos de bullying en centros educativos privados
Durante 2016 se presentaron más de 41 mil casos de bullying. Lilliana Rojas, jefa de Convivencia Estudiantil del MEP, apuesta por promover centros libres de violencia. Archivo/La República
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Rara vez un caso de bullying que se haya presentado en un centro educativo privado llega a conocimiento del Ministerio de Educación Pública (MEP).

De 46 casos de matonismo reportados al 16 de marzo de este año, solo uno ocurrió en un centro privado.

“Las instituciones privadas arreglan la situación a lo interno y tratan de no venir hasta acá, pero sí es importante que los colegios privados y los padres de familia sepan que aquí se les atiende”, argumentó Rocío Solís, jefa de la Contraloría de Derechos Estudiantiles del MEP.

Es decir, no significa que no sucedan estas situaciones, sino que a nivel privado tienen sus propios métodos para resolver los conflictos.

“A ellos los rige el derecho privado. Nosotros sí hemos trabajado en todas las direcciones regionales y en algunas incorporan a los centros privados para que utilicen los protocolos, incluso, algunos solicitan capacitación, pero queda a criterio de ellos”, agregó Lilliana Rojas, jefa de Convivencia Estudiantil del MEP.

Por ejemplo, instituciones como Pan American School y St Jude apuestan por métodos preventivos.

En Pan American School poseen un programa deportivo para crear una cultura organizacional en el que se involucra a toda la comunidad estudiantil para que aprendan a convivir con alumnos que no necesariamente son de su mismo nivel.

Además se les enseña desde la etapa escolar la resolución pacífica de conflictos.

“Desde chicos se les enseña a resolver problemas educativos en vías de negociación y colaboración, esto empodera el ámbito académico y hace que se traslape a espacios sociales”, afirmó James Doga, psicólogo de Escuela Media.

Cuando se dan casos, se inicia una investigación y se aborda tanto a la víctima como al que comete bullying. Se le brinda un apoyo e incluso se valor atención de profesionales externos a la institución.

En el caso del St. Jude, su programa estrella es el de una educación para la paz donde se orienta a los estudiantes al respeto de las diferencias.

“Convertimos a nuestros alumnos en pequeños gestores de paz. Potenciamos sus habilidades para resolver sus diferencias. Tenemos cero tolerancia a bullying o violencia, les enseñamos habilidades para la vida y con los profesores guías los capacitamos en tolerancia, empatía y el desarrollo de habilidades sociales”, afirmó César Leandro, coordinador del Departamento de Consejería, Guía y Soporte Estudiantil.

Durante 2016, el MEP atendió unos 41.370 casos de bullying y el protocolo de atención sigue unos ocho pasos, el primero es detectar la situación y garantizar confidencialidad.

Se le comunica a los directores de los centros educativos y a los padres de familia, se entrevistan ambas partes por separado (la guía le facilita al educador preguntas) y se definen acciones para restaurar la convivencia.

Esta guía establece medidas para trabajar tanto estudiantes como educadores y se determinan compromisos con los encargados de familia.

Por otra parte, para reducir los casos, el MEP impulsa la identificación de colegios y escuelas como libres de violencia.

Laureado y en duda

El protocolo que aplica el MEP ha sido replicado en Panamá. Sin embargo, en el caso de la OCDE, lo tiene en duda al colocar al país como el segundo peor de Latinoamérica en atender casos de bullying

País y % alumnos que sufren bullying

  • República Dominicana: 12,2
  • Costa Rica: 10,0
  • México: 10,0

Fuente: OCDE

 


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