Centros educativos serán identificados como “libres de bullying”
“Cuando se presenta un caso, siempre la intervención debe ser inmediata. El protocolo es la ruta de atención que se aplica al detectar alguna situación”, explicó Lilliana Rojas, jefa de Convivencia Estudiantil del MEP. Esteban Monge/La República
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“Este centro educativo es libre de bullying”. Con un sticker o afiche el Ministerio de Educación Pública (MEP) identificará a las escuelas, los colegios y las oficinas administrativas libres de matonismo.

“Ya se están distribuyendo para que se coloquen fuera de los centros educativos y que quien los vea sepa que son libres de violencia, de bullying y de armas”, aseguró Lilliana Rojas, jefa de Convivencia Estudiantil del MEP.

Con esto se espera fomentar los espacios libres de violencia de primera entrada y frenar los casos de bullying, que a 2016 sumaron unos 110 según la Contraloría de Derechos Estudiantiles del MEP.

Recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) colocó al país entre los que poseen más alto índice de acoso escolar.

Mientras que en la región el bullying afecta a un 8,9% de los adolescentes, ese porcentaje aumenta entre los ticos, con un 10,9% lo que repercute en su desempeño educativo, autoestima y en la deserción estudiantil.

Costa Rica posee un protocolo de atención para el hostigamiento, que incluso fue copiado por Panamá. Entonces, si el país es ejemplo, ¿por qué estos resultados negativos?

Para el MEP una razón es que ahora se conoce más el tema y por lo tanto hay más denuncia.

“Habría que indagar el estudio más a fondo. Pero con estos datos uno podría identificar factores, entre esos, que los chicos están en procesos de sensibilización y entonces se visibiliza más este tipo de situaciones”, comentó Rojas.

Gracias a ese protocolo cada caso es atendido de forma inmediata y no se minimiza ninguno. Además, de que se insta a los menores a no callar; es decir, a relatar lo que sucede tanto si son víctimas o solo observadores de los hechos.

Trabajar con los testigos es fundamental, ya que un estudio de la Universidad Nacional arrojó que el 46% de los menores manifestó haber presenciado alguna agresión física.

“Desde el Ministerio se plantea generar procesos de sensibilización. El año pasado fue declarado contra el bullying y hacemos que se converse este tipo de temas, que se involucren los padres y también que se empiecen a incorporar otros sectores”, afirmó Rojas.

Los protocolos que se aplican en casos de matonismo siguen una ruta de ocho pasos: primero se detecta la situación y se le garantiza confidencialidad, se les comunica a los directores de los centros educativos y a los padres de familia.

Se entrevista a ambas partes por separado (la guía le facilita al educador preguntas) y se definen acciones para restaurar la convivencia en los centros educativos.

En este manual se establecen medidas para trabajar tanto estudiantes como educadores y se determinan compromisos con los encargados de familia.

Maltrato en el aula

El lugar en el que la mayoría de los niños manifiesta ser víctima de bullying es en el aula. El 29% de los menores que son acosados, expresa su deseo de no asistir a la escuela debido a la agresión que está sufriendo.

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