David Gutierrez

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Martes 4 Marzo, 2014

Es realmente preocupante que haya grupos con poca visión de desarrollo de país, dispuestos a frenar obras tan urgentes e importantes


¿Pobreza o inversión para Limón?

Limón es la provincia de Costa Rica con mayor pobreza, delincuencia y subdesarrollo municipal.
Puerto Limón, a pesar de ser por mucho el principal puerto del país, no ha ayudado en la reducción de esas condiciones limitantes. Por el contrario, sus habitantes están secuestrados por un sindicato cuya agenda es egoísta, fomenta la ineficiencia e impacta la competitividad del país.
No es casualidad que Puerto Limón ocupe los más bajos lugares del mundo en rankings de calidad y eficiencia de puertos.
La actividad de cruceros, que en algún momento ayudó a promover la actividad turística en la zona, se redujo drásticamente, en buena parte por la tozuda obstaculización de los sindicatos a cualquier intento de modernización de los puertos.
En años recientes ha habido algunos proyectos de gran magnitud que prometen montos importantes de inversión, empleo y actividad económica, tanto en la ciudad de Limón, como en otras zonas de la provincia. Esos proyectos son la concesión de la terminal de contenedores de Moín, la construcción de la refinería nueva y la ampliación de la ruta 32.
Todos han recibido ataques desproporcionados y obstaculización sin sentido. Es realmente preocupante que haya grupos con poca visión de desarrollo de país, dispuestos a frenar obras tan urgentes e importantes.
Me refiero al proyecto de ampliación de la ruta 32, la más peligrosa del país, ya que combina factores de alta mortalidad, como tránsito pesado de furgones, mala señalización, mal estado de la carpeta, derrumbes, puentes en pésimo estado, lluvia, niebla y poca visibilidad. Además de estos altos riesgos para los conductores, el transporte de mercancías es caro y lento.
Por la magnitud del proyecto, el gobierno debió buscar financiamiento externo y logró obtener un préstamo en términos muy favorables de parte del Eximbank chino. Como es razonable y normal en este tipo de negociaciones, el banco exigió como parte de las condiciones que el contratista principal fuera una empresa china.
Se trata de China Harbour Engineering Company, CHEC, que aportará 500 de los más de 1.500 empleos directos necesarios en la obra. Se espera además, que la obra genere unos 10 mil empleos indirectos.
La negociación con las entidades chinas exige una carretera de estándares internacionales. Costa Rica definió cómo debe ser la obra y por ley se establecen los controles necesarios para asegurar los estándares de calidad que la compañía debe cumplir. Se puede verificar también la experiencia de CHEC: ha ejecutado más de 180 proyectos alrededor del mundo desde 2002, en países como Chile, Venezuela, México, Panamá y Jamaica, entre otros.
Entonces, en medio de la gran necesidad de inversión y una mejor carretera, con un proyecto a todas luces conveniente, ¿por qué oponerse al desarrollo de Limón? ¿Por qué ver el lado malo? ¿Por qué siempre obstaculizar obras de importancia nacional?
Si los grupos de oposición supuestamente buscan la perfección del proyecto, ¿dónde estaban cuando se construyó la actual ruta 32 en tan malas condiciones?

David Gutiérrez
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