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Pistorius, una semana detenido

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Oscar Pistorius sabrá hoy si seguirá en prisión o si podrá salir bajo fianza. Stephane de Sakutin-AFP/La República
El atleta sudafricano Oscar Pistorius pasó su sétima noche detenido en una comisaría de Pretoria sin saber si aguardará en prisión o en libertad el juicio por el presunto asesinato de su novia, la modelo Reeva Steenkamp.
En la vista celebrada ayer en el Tribunal de la Magistratura de Pretoria, el juez Desmond Nair pospuso para hoy su esperada decisión sobre la libertad bajo fianza solicitada por el abogado de Pistorius y rechazada por la Fiscalía.
Se trata del tercer aplazamiento de la vista, que empezó el pasado viernes tras la muerte a tiros de Steenkamp en la madrugada del jueves, Día de San Valentín, en la casa del atleta en Pretoria.
La audiencia estuvo ayer marcada por los alegatos del fiscal, Gerrie Nel, y del abogado defensor del velocista, Barry Roux, en presencia del acusado, que una vez más no pudo contener el llanto.
El jefe de la investigación policial, Hilton Botha, que llegó al lugar del crimen alrededor de la 4.15 hora local del jueves pasado, declaró como testigo, llamado por el fiscal para que apoyara ante el juez su oposición a la libertad provisional.
Nair preguntó a Botha, un agente con 16 años de servicio en la policía, si realmente creía que alguien conocido mundialmente como Pistorius intentaría huir del país.
“Es posible”, contestó el policía, mientras Nel arguyó que se opone a la libertad bajo fianza porque “existe el riesgo de que él (Pistorius) tome un vuelo” para salir de Sudáfrica.
Antes, Botha había revelado detalles desconocidos de la versión de los hechos de la policía, que secunda la acusación de “asesinato premeditado” mantenida por el fiscal.
Según el agente, dos vecinos aseguraron como testigos a la policía haber escuchado gritos y una discusión acalorada en la casa de Pistorius poco antes de que el atleta disparara su pistola.
Esa declaración contradice la versión que este martes dio Pistorius, de 26 años, quien relató que la pareja cenó y se fue a dormir antes de que un ruido despertara al corredor, quien pensó que un intruso había entrado en el baño y efectuó varios disparos contra la puerta sin reparar en que su novia se encontraba dentro.
El abogado defensor alegó que los vecinos vivían lejos y no podían asegurar que el ruido viniera del domicilio de su cliente.
Con un estilo muy incisivo, Roux preguntó a Botha a cuántos metros vivía uno de los testigos.
“600 metros”, respondió Botha, y la larga distancia provocó el murmullo de buena parte de la sala, un día más abarrotada.
El policía afirmó también haber encontrado jeringuillas y testosterona en la casa de Pistorius, cuyo abogado remarcó que se trataba de un compuesto de hierbas medicinales perfectamente legal.
Botha desmintió la versión de la defensa según la cual Pistorius habría llamado a una ambulancia tras tomar en sus brazos herida a Steenkamp, de 29 años.
Según el testigo, la policía halló en la casa cuatro teléfonos móviles, pero no habían sido utilizados “durante meses”, aunque Roux replicó que su cliente avisó a los servicios médicos desde otro aparato.

Pretoria/EFE
 

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