Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 29 Julio, 2014

Bienvenidos al subdesarrollo. No tenemos lo que se necesita!


Trotando Mundos

Pinto, el antes y después

Como costarricenses pocas veces hemos vivido una vergüenza internacional igual que la sufrida por la forma en que “agradecimos” a Jorge Luis Pinto habernos dado la satisfacción más grande de nuestra historia en Campeonatos Mundiales de Fútbol- sí, él y ahora vemos que nadie más. Transcribimos nuestra reacción en redes, antes y después de que La Nación y unos programas de TV le echaran lodo al entrenador y lo vilipendiaran.
ANTES
No podemos creer que a estas alturas de la gloria, la mediocridad de Li y los asistentes de Pinto haya podido privar sobre la inteligencia, la disciplina y el éxito. Con esa mentalidad nunca pasaremos a más. Pinto puede hacer muchos ganadores con materia prima modesta; la materia prima modesta no podrá tener éxito sin un Pinto. Por primera vez los locutores mejicanos parecen tener razón: “Los ticos están locos. Atención Méjico, que Pinto está disponible”.


Una vez más tuvimos a mano salir del subdesarrollo, esta vez en el deporte favorito de los costarricenses, y unos mediocres incapaces de vivir la disciplina férrea que se necesita para ser superior, se conjuntan con un señor al que le quedó enorme el cargo de Presidente de la Fedefútbol, para hundirnos en el hueco negro de la incompetencia. Qué frustrante para quienes queremos a nuestra patria. Tendremos que esperar para saber qué van a hacer con los millones que les produjo don Jorge Luis. ¿Otra fundación?
DESPUÉS
Tras leer a los majes de la sección deportiva de La Nación y escuchar algunos programas en la tele, no nos queda sino expresar sobre jugadores, asistentes y dirigentes: pobrecitos —no, nos quedamos cortos— pobreciTICOS! Los obligaron a ser disciplinados 24 horas al día para alcanzar la gloria y eso sí que es injusto. Tuvimos que doblar la muñeca y decir, ¡ay, pero qué ingrato ese Pinto grosero! Llevan razón, en los ejércitos solo hay disciplina unas cuantas horas al día, es decir, en aquellos a los que apalean los que vienen bien entrenados.
No nos jodan por favor; más convencidos quedamos de lo que dijimos en apoyo de Pinto y de su gesta gloriosa. Estos delicaduchos nos hubieran quedado debiendo, como todos los anteriores, si no los hubiera llevado adelante una mano fuerte.
Para los desmemoriados que citan al gran Bora, fue su mano casi tan fuerte —de la que se quejó más de uno— la que nos subió dos gradas. Sacó a los jugadores de Costa Rica del país sin contemplaciones por mujer, hijos o matrimonios, para poder entrenarlos sin las malas influencias de los pobreciTICOS (honrosas excepciones de unos pocos reconocidas). Lástima que no seguimos ese proceso en vez de pasar por una docena de buenazos. Nos habríamos ganado 20 años! Ah, y Bora se jaló porque no quería seguir dirigiendo rositas, pues plata para contratarlo había y suficiente. Remember el infame fideicomiso desaparecido?
Pinto excedió a Bora por mucho, porque la progresión de niveles en ese proceso es geométrica, no aritmética. Lo demás es jugar de Blanca Nieves y los 7 enanitos!!!
Ni que decir del psicólogo, que además de entregado, porque actualmente está empleado con la Sub 20, habla sin escrúpulo de cosas confidenciales a su profesión de psicólogo. Con “profesionales” como ese apague y vámonos.
Si quieren un análisis de esta ordalía que se las trae, léanse al periodista deportivo más objetivo del país, Gaetano Pandolfo, en La República del sábado 26 de julio.
Mientras tanto, bienvenidos al subdesarrollo. No tenemos lo que se necesita!

Humberto Pacheco A.
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