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Paulson receta medicinas amargas a Wall Street

Washington
EFE

Henry Paulson, secretario del Tesoro de Estados Unidos, abogó ayer a favor de regulaciones más estrictas para el sector hipotecario y crediticio con el fin de asegurar que la actual crisis en los mercados no se repita.
Además, instó a las instituciones financieras estadounidenses a recaudar capital rápidamente para poder mantener los préstamos y capear mejor la crisis.
Mencionó, en ese sentido, que las compañías de servicios financieros deberían considerar el suspender la entrega de dividendos para estar mejor pertrechadas frente a las actuales turbulencias bursátiles.
“Animamos a las instituciones financieras a que continúen fortaleciendo sus balances mediante la recaudación de capital y la reconsideración de las políticas de dividendos”, dijo durante una rueda de prensa en el Club Nacional de Prensa de Washington.
“Necesitamos que esas instituciones sigan concediendo préstamos y ayudando a facilitar el crecimiento económico”, añadió.
Esas y otras recomendaciones forman parte de un informe elaborado por el Grupo de Trabajo Presidencial sobre los Mercados Financieros, presidido por Paulson e integrado por miembros de la Reserva Federal (Fed), el Departamento del Tesoro y la Comisión Valores estadounidense (SEC).
El secretario del Tesoro indicó que la mayoría de las nuevas reglas podrán ser implementadas sin legislación, aunque alertó que si los reguladores descubren que no tienen autoridad, solicitarán al Congreso mayores poderes.
Entre las medidas propuestas, figura la completa revisión del mercado de derivados hipotecarios, instrumentos financieros de una enorme complejidad.
El secretario del Tesor
o mencionó que esa complejidad ha hecho que paguen justos por pecadores.
“La complejidad excesiva es enemiga de la transparencia (...) y ahora los mercados están castigando no sólo a los productos complejos sino también a los que no lo son”, destacó Paulson.
El responsable del Tesoro también indicó que los prestamistas hipotecarios deberían de estar sujetos a requisitos más estrictos para la obtención de licencias, así como a estándares más severos de operación.
Los analistas mencionan que las irregulares prácticas hipotecarias, que incluyeron la concesión de hipotecas a solicitantes q
ue no tuvieron que facilitar ni siquiera pruebas de sus ingresos explican la oleada de ejecuciones en el sector.
Esas ejecuciones afectan, sobre todo, al sector de hipotecas de alto riesgo, que se concedieron a personas con un pobre o malo historial de crédito.
Las hipotecas irregulares y fraudulentas han llevado a los inversores a cuestionar la veracidad de los balances de muchas compañías financieras.
Este fin de semana pasado, se conoció que el FBI había abierto una investigación por posible fraude contra Countrywide Financial, la mayor prestamista hipotecaria privada de Estados Unidos.
El FBI trata de determinar si, como parece, los ejecutivos de la compañía sabían que dada la calidad de sus préstamos -muchos
de ellos de alto riesgo- sufrirían una morosidad más alta de la que predijeron en sus documentos públicos.
En líneas generales, los temores de los inversores aumentaron después de que saliese a la luz que esas hipotecas de alto riesgo se habían agrupado en fondos, cuyos títulos se vendieron como productos con una sólida calificación crediticia.
Paulson dijo también que los reguladores se habían dormido en los laureles, al no insistir en que las firmas realizasen las revelaciones apropiadas sobre los activos que tenían fuera de su balance.
Muchos bancos alentaron los complejos productos hipotecarios al diseñar vehículos financieros que no formaban parte de sus balances. Los bancos han aceptado cubrir las pérdidas de esas entidades.
El secretario del Tesoro insistió en que la medicina recetada a Wall Street se entregará en pequeñas dosis para no agravar los problemas que ya existen.
“Perseguiremos la implementación de forma moderada para no imponer cargas extra que pueden exacerbar la actual situación”, concluyó.
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