Enviar

LITERATURA

Mastretta ajusta cuentas con pasado en “La emoción de las cosas”

201305282219030.l.jpg
Para Ángeles Mastretta “La emoción de las cosas”, su última novela, supone una especie de liberación, un “ajuste de cuentas” con su pasado que le sirvió para “poner en orden” su vida.
Aunque inicialmente no pensaba escribir una novela, comenzó su escritura hace tres años, cuando murió su madre.
En “La emoción de las cosas” Mastretta recupera destellos de vida desde tiempos de sus abuelos en torno a un gran secreto familiar: el silencio de su padre a su vuelta a México tras luchar en Italia durante la Segunda Guerra Mundial.
A través de 89 narraciones cortas, la escritora ensambla en una especie de diario su infancia, la vida de sus antepasados italianos, de sus abuelos, de sus padres y la suya propia con sus cuatro hermanos en su México natal.
En su opinión, “La emoción de las cosas” es “un libro de memorias, regido por la memoria”, por lo que advierte “del peligro” de que los textos que escribe ahora sean, sin pretenderlo, una continuidad de este por su empeño actual en “darle vueltas a la vida”.
”Creo que este libro no me dejó limpia de memoria, pero sí de la urgencia o la necesidad de contar cosas de mis papás y mi infancia”, subraya la escritora mexicana, quien se muestra convencida de que en los libros de ficción “siempre está el escritor”.
Ángeles Mastretta reconoce que antes la “enojaba” que le dijeran que hacía “literatura de mujeres”, al considerar que no existe una literatura “deliberadamente escrita para mujeres”, aunque precisa que lo que ha ido asumiendo con el tiempo es que escribe “desde el punto de vista de la mujer”.
Mastretta asegura que no le cuesta “ningún trabajo” desnudar sus intimidades en sus obras, algo que justifica por su propensión a “platicar” y por concebir sus libros como “extensiones” de su vida y, sobre todo, de sus largas conversaciones diarias con los que la rodean.


Madrid/EFE


Ver comentarios