Luis Mastroeni

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Jueves 5 Julio, 2018

¿Para qué sirve la Responsabilidad Social?

Una forma fácil de responder ante la pregunta sobre la utilidad de la Responsabilidad Social (RS) es: ¡Para transformar! Sin embargo, llegar a eso no es fácil. La RS es un estilo de hacer negocios, es una manera de operar una organización para que, desde sus fortalezas, pueda generar el mayor aporte en la sociedad y reducir sus impactos negativos.

El tema principal no es cuánto dinero de más se hace con esto; tampoco, cuánto mejora la imagen. Las preguntas deberían ser: ¿cuánto me costará no adaptarme a esta nueva manera de hacer negocios?, ¿cuánto talento dejo de atraer o de retener por no trabajar de esa manera?, ¿cuántos gastos podría estar evitando? Y, ¿cuántos clientes podría estar perdiendo?

Antes de dar respuestas, es importante mencionar que la RS no funciona si se piensa que se venderá más en el corto plazo, tampoco servirá solo para hacer publicidad o para tapar con buenas acciones las malas prácticas en temas ambientales. No servirá de nada decir que se es socialmente responsable porque se cuenta con una línea de presupuesto para donaciones, si, a la vez, se tiene una lista de demandas por malas prácticas ante la ley.

Este tema no tiene nada que ver con acciones caritativas o de voluntariado, sino que está íntimamente ligado al manejo de riesgos y oportunidades en las empresas. Se trata de que este tema forme parte del ADN de la empresa y de que sea administrado desde la alta dirección.

El World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) lanzó un informe, en febrero de este año, que muestra los mayores riesgos a los que se enfrentan las empresas, donde destacan aquellos que tienen que ver con temas ambientales, sociales o de gobernanza. Estos, asimismo, son la columna vertebral de una buena estrategia de RS en la empresa.

Contar con una buena estrategia de negocio, que no solo evite riesgos económicos o de operación, sino que incluya los que se originan desde sus partes interesadas o desde el contexto social en el que opera, es parte de ser socialmente responsable. No es caridad ni asistencialismo, es hacerse cargo de los impactos generados, no por puro sentimentalismo, sino por sobrevivencia.

La RS sirve para mantener en vigencia el negocio al que se dedica la empresa, sirve para evitar caer en problemas de confianza, factores que, cada vez más, son tomados en cuenta por los consumidores. Según el Reputation Institute de España, el 42% del índice de reputación de una empresa está construido por su estrategia de responsabilidad social.

La RS no se origina de la noche a la mañana, no es algo que surge espontáneamente. La estrategia de RS no se hace desde el escritorio, implica un proceso de escucha, preguntas, diagnóstico, que se entrelaza con las prioridades del negocio y termina por definir un norte.

Las oportunidades vendrán en el momento en que nos concentremos en nuestra área de negocio y, desde ahí, podamos impactar a los públicos de interés. El principal error que se comete en este camino es hacer de todo sin resolver nada. Creer que todo es importante, es un escollo que hay que evitar. Priorizar nuestro rango de influencia es vital para conseguir la transformación que necesita el mundo y los negocios para sobrevivir.

Algunos beneficios de la RS son:

  1. Atracción de talento: los mejores talentos anhelan algo más que un buen salario, buscan espacio en organizaciones que aporten.
  2. Encadenamientos: son muchas las oportunidades que se le presentan a las empresas cuando gestionan sus negocios de manera responsable: inversionistas y nuevos mercados son algunas de ellas.
  3. Ahorro: cuando se inician los procesos de gestión ambiental de una manera seria, la empresa puede ahorrar recursos.
  4. Nuevos productos: este camino abre un abanico de oportunidades que impulsan la innovación en las empresas.
  5. Licencia para operar: las empresas pueden conseguir todos los permisos legales, sin embargo, hay uno que le brinda la comunidad y el consumidor, el cual se basa en buenas relaciones y en la percepción que se tenga de los productos o servicios que brindan. Si no se trabaja en esa dirección, por más vistos buenos legales que consiga no podrá surgir.


La RS es vital para enfrentar los desafíos que presenta la sociedad, pero debe tomarse en serio si se desea que dé resultado. Ninguna de las empresas en nuestro país que realizaron esfuerzos en este tema, han regresado a su manera original de gestionar el negocio, al contrario, están tratando de mejorar sus prácticas e innovar.