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Balompié sin controles efectivos contra lavado de dinero
Otro golpe para el fútbol
Cae presidente de Limón F.C., supuestamente ligado a recepción de dinero del crimen organizado en Estados Unidos

¿En manos de quién está el fútbol nacional? Esta pregunta tomó vigencia ayer luego de la detención del empresario y presidente del Limón F.C., Carlos Pascal, acción que pone en entredicho los controles que existen sobre quienes invierten en el balompié costarricense.
Dicha detención se da tan solo pocos meses después de que fuese detenido en Estados Unidos el empresario Minor Vargas, a quien se le acusa por un supuesto fraude por $670 millones en el mercado de seguros de vida de ese país.
Entre los equipos de Vargas estaban Brujas y Barrio México, de la primera división y también tenían inversiones en clubes de la segunda; y al final todos esos equipos quedaron al garete. Ahora, el futuro de Limón F.C. es incierto, al ser Pascal la principal fuente económica de ese club.
Según lo que expresaron el director del Organismo de Investigación Judicial, Jorge Rojas, y el fiscal general de la República, Jorge Chavarría, en conferencia de prensa, Pascal supuestamente recibió $30 millones provenientes del crimen organizado en Estados Unidos. Ese dinero aparentemente le habría sido enviado por Andrey Arnoldo Morrison, empresario estadounidense a quien se le investiga desde 1996.
Este nuevo suceso pone en entredicho los controles que tiene la organización de la industria del fútbol nacional, para evitar que esta actividad se preste para legitimar dineros ilegales.
Ayer, tanto miembros de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) como de la Unafut, organizaciones que rigen el balompié, esquivaron dar declaraciones no solo sobre este caso, sino sobre los controles que existen para evitar estas situaciones.
Jorge Hidalgo, expresidente del Alajuelense y actual fiscal de ese equipo, aceptó que en el fútbol no se aplican los controles que están establecidos desde los mismos estatutos de la FIFA, con normativas que pretenden ser preventivas para este tipo de situaciones.
Hidalgo expresó que en nuestro fútbol se dan casos como los cambios de dueños de equipos y sus nombres, que son aceptados sin mayores problemas por la organización, como sucedió con el caso de Barrio México, que jugó con la franquicia de Liberia Mía y el nombre “fantasía” de Barrio México; y agregó que se siguen dando situaciones similares como el hecho de que el técnico Juan Luis Hernández, presente a su equipo ante la prensa como Orión Desamparados, un nombre que no está inscrito en la Unafut pero que será el que sustituya al Brujas en la primera división.
Hidalgo señaló que una comisión de la Fedefútbol está redactando un reglamento, que entre otras cosas determinaría quiénes y en qué condiciones se puede tener un club de fútbol.
Además dijo que aunque es muy difícil establecer controles para impedir que dineros mal habidos ingresen al fútbol nacional, por lo menos se deben ejercer acciones preventivas al respecto.
Agregó que las organizaciones deben estar prestas a cooperar con las autoridades judiciales ante cualquier anomalía.
A Pascal le allanaron un supermercado, dos restaurantes, un hotel, una propiedad, su casa de habitación y las oficinas del club, ubicadas en Limón centro.
El fiscal Chavarría anunció que el efecto de la acción realizada ayer, en el club deportivo “dependerá mucho de la entremezcla que se haya hecho entre bienes del club y el dinero”.
LA REPUBLICA consultó a Juan Carlos Muñoz, presidente de Unafut, sobre los controles que ellos tienen sobre las finanzas de sus asociados, para evitar que se maneje dinero ílicito en estas organizaciones. Por medio de la oficina de prensa de la Unafut, respondieron vía correo electrónico y atribuyendo la fuente a la Unafut, que ese ente “no es de fiscalización, es una asociación que agrupa un número de asociados”. Después hicieron una descripción de todos los fines de esta organización, en los cuales en ningún caso se menciona el velar por que las finanzas de las organizaciones adscritas, sean sanas y bien habidas.
Consultados sobre si consideran que hace falta crear un nuevo tipo de control financiero sobre las inversiones que se hacen en el fútbol, respondieron que “desde 2008 se inició la redacción del Reglamento Nacional de Concesión de Licencias, según modelo de la FIFA, así como evaluaciones a los clubes afiliados”, no obstante, no aclaró hasta qué punto se aplica, o si todavía lo están redactando.
Agregaron, eso sí, que este reglamento “regula diferentes criterios financieros, administrativos y de infraestructura. Dicho documento incluye los procedimientos de ejecución de estos controles”.
Se trató de contactar al nuevo ministro del Deporte, William Todd, para que emitiese su opinión al respecto, pero no contestó las llamadas.
No obstante, la misma presidenta de la República, Laura Chinchilla, durante la inauguración de la sede de la Escuela de Policía, se refirió ayer al tema expresando que lo que se hizo “es una clara señal del interés que tenemos de llegar hasta donde tengamos que llegar”, para buscar la cúspide de las estructuras delictivas del país tocando el lavado de dinero “que es lo que más les duele”.
Chinchilla expresó que utilizar equipos de fútbol ya se ha dado en nuestro país y en otros del mundo, y que para detener eso “estaremos llevándonos por delante a quien tengamos que llevarnos”.

Luis Rojas
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