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Lunes 15 Diciembre, 2008

Oteando las telecomunicaciones


Con la reciente aprobación de la Ley General de Telecomunicaciones (Ley 8642), la Ley de Fortalecimiento y Modernización de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones (Ley 9660) y en el corto plazo de sus reglamentos asociados se produce la apertura del mercado de las telecomunicaciones en prácticamente todos los servicios. Si un operador quiere ofrecer únicamente la telefonía que utiliza centrales de conmutación circuitos, la cual va quedando en desuso, requerirá una concesión especial legislativa.
En el corto plazo el entorno nacional se presentará un tanto confuso y será modificado en forma sustancial ante la aparición de nuevos actores en donde podrían presentarse adquisiciones por parte de empresas extranjeras y alianzas estratégicas entre empresas nacionales y posiblemente entre extranjeras y nacionales.
Se estima que desde el principio en el mercado nacional se darán cita empresas que ya han incursionado fuertemente en América Latina, a saber, Telefónica (12 países), Telmex (12 países), Digicell (cuatro países) y Millicom (cinco países).
Del lado nacional empresas conocidas como el ICE, RACSA y posiblemente algunas cooperativas de electrificación rural, empresas de televisión por cable y pequeñas empresas rurales o urbanas. Estas últimas podrían apoyarse en la reventa de servicios y menores costos administrativos en ciertos nichos específicos.
Aunado al panorama anterior, es importante entender el efecto de las estrategias futuras de las empresas de Internet, cuyos modelos de negocio tienen la ventaja de no considerar costos de infraestructura de red.
Además de los ya consabidos servicios virtuales como “chat”, voz y otros, algunas empresas han dado muestras de querer generar una oferta enriquecida sumando a lo mencionado la captura de la atención de las personas jóvenes y de mediana edad mediante la oferta de ambientes Red 2.0, los cuales buscan centralizar las relaciones y las necesidades de las personas.
A lo mencionado se debe agregar el peso que tendrán los sistemas operativos que los principales motores de búsqueda quieren introducir para tener cierto grado de control en los dispositivos terminales de las personas.
Como se ha observado, el panorama de las telecomunicaciones se complica y adquiere aristas muy particulares. En la actual coyuntura se ha querido establecer un paralelo con el tema de la banca, lo cual debe ser bien analizado.
Se debe tener presente que en el caso de la banca ya existía algún grado de competencia y que la cobertura de nuevos entrantes en el territorio nacional ha sido muy gradual. También es necesario comprender que para la mayoría de la gente el tema del dinero implica consideraciones importantes que lo diferencian de otros servicios. Por otro lado, los bancos no están obligados a alquilar infraestructura a otros bancos, y por último, considerar que es hasta fechas recientes que aparecen actores que podrían inquietar el mercado nacional.

Felipe Vargas García