Nuevo control migratorio tiene de cabeza al país
Enviar

El nuevo control migratorio para la entrada y salida de turistas tiene de cabeza al país, pues en poco más de tres meses de haber entrado en vigencia, se han presentado diez fallas, que a su vez han generado largas filas en horas pico afectando a 40 mil pasajeros.

La situación ha provocado contradicciones entre la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), administradores de aeropuertos, empresas turísticas y hasta aerolíneas, pues aún hay algunas falencias y aspectos operativos que dejan dudas.

En el medio de las discusiones, los perjudicados son los pasajeros, que deben esperar hasta dos horas mientras se restablece el sistema.
El pasado 26 de setiembre se inició el plan piloto llamado “Migración Visible”, desarrollado por la DGME, el cual pretende hacer más expeditos los registros de los visitantes.



Esta idea digitalizará la tarjeta de ingreso y egreso (TIE): con este plan, dicho documento físico ya no será necesario, pues se hará el cambio hacia un sistema inmediato y personal.

El cambio más significativo es que al momento de salir de Costa Rica se realiza un procedimiento donde el control no es con el viajero, sino a través de cada aerolínea.

La persona se presenta al mostrador de la empresa aérea, donde se le entrega su tiquete, para luego pasar por un puesto de control migratorio directo, donde el oficial revisará sus requisitos de salida, mediante un sistema informático, sin necesidad de tarjeta física.

En este último punto es donde se han presentado los principales tropiezos.

La DGME defiende la usabilidad de la Migración Visible y afirma que los errores son propios del sistema digital en sí.

“Lo ocurrido en ambos aeropuertos internacionales, y otros incidentes posteriores que solo afectaron al Juan Santamaría, se debe a problemas del servicio, por lentitud en sistemas de consulta para realizar los filtros policiales que se hacen a diferentes bases de datos nacionales e internacionales”, afirmó la institución en un comunicado.

Entre tanto, Aeris y Coriport, administradores de las principales terminales aéreas, afirman que tienen la capacidad de atender las operaciones con normalidad y achacan al sistema las anomalías con los viajeros.

“Desde que se implementó este modelo se han invertido $500 mil para dotar al Juan Santamaría de más puestos de migración, aumentando a 16 ventanillas de registro para agilizar los procesos, se ha dotado de la infraestructura necesaria a la Dirección General de Migración y Extranjería para mejorar el servicio y actualmente negociamos soluciones definitivas a estos inconvenientes”, aseguró Rafael Mencía, director ejecutivo de Aeris.

Lo que más preocupa a las autoridades turísticas es la temporada alta, que va desde el 15 de noviembre hasta el 30 de marzo y piden soluciones a fin de no proyectar una mala imagen en el exterior.

“Nos preocupan las recurrentes fallas en el sistema y la insuficiencia de personal en los principales aeropuertos del país, lo que ocasiona largas filas y pobre calidad en el servicio al turista. Los esfuerzos de atracción de líneas aéreas han sido respaldados por las administraciones de los aeropuertos mejorando su infraestructura, pero no por parte de la Dirección General de Migración y Extranjería”, lamentó Isabel Vargas, presidenta de la Cámara de Turismo.

Hoteleros, touroperadores y demás empresarios, principalmente de Guanacaste se unen a este llamado para solucionar la problemática, que ha llegado a oídos de la Asociación de Líneas Aéreas Internacionales (ALA), la cual envió un documento con sus observaciones tanto a la Dirección General de Aviación Civil como al Ministerio de Seguridad.

“Consideramos inaceptable que tales fallas se sigan produciendo reiteradamente, puesto que de manera responsable hicimos los señalamientos de manera anticipada y oportuna ante las autoridades correspondientes”, reprobó Rafael Sánchez, presidente de ALA.

Otra de las fallas que se achacan a este sistema es que, por el momento, no se cuenta con el número de oficiales necesarios para suplir la demanda del servicio en el corto plazo.

“El trato que se le está dando al pasajero en Liberia es disonante con los esfuerzos que el Gobierno y los actores privados en la industria hacen para atraer nuevos vuelos al país”, aseguró César Jaramillo, gerente general de Coriport.

Finalmente, la Contraloría General de la República también tomó partido en la situación. Esta entidad resalta que la Dirección General de Migración y Extranjería no cuenta con un “Plan B” en caso de que falle la Migración Visible.

Contratar personal extra, ya sea fijo o temporal, estar preparados para cambiar al sistema anterior, si se presentan anomalías, y estandarizar los sistemas informáticos que reciben la información de los viajeros, son algunas medidas que se pueden realizar en el corto plazo para combatir dicha problemática.

El viernes anterior, la DGME confirmó que amplió los counters para agilizar el registro de entrada y salida de pasajeros en el Juan Santamaría y en el Daniel Oduber de Liberia. 

En el primero, se amplió de 10 a 16 posiciones y en el Daniel Oduber Quirós de 4 a 8 posiciones. La mejora en infraestructura fue mediante acciones de coordinación  entre la DGME y las Concesionarias de ambos aeropuertos, Aeris y Coriport.

Las unidades serán ocupadas por oficiales de Migración, quienes en horas pico procurarán la ocupación del 100% de las posiciones.


¿Cómo funciona?


Migración Visible busca, entre otras cosas, digitalizar los registros de pasajeros y reducir el tiempo en los puestos de control.

1. El pasajero llega al puesto de su aerolínea y recibe el boleto

2. Pasa a un mostrador habilitado de Migración

3. El oficial revisa los requisitos de salida

4. Se realiza una pequeña entrevista sobre motivo del viaje, duración aproximada, etc.

5. Se registran todos los datos en el sistema, sin necesidad de la tarjeta física

6. El oficial autoriza o rechaza la salida


AHORRO NECESARIO


Cálculos hechos por LA REPÚBLICA en 2017 confirman que implementar este sistema ahorraría unos $670 mil al año. Estos son algunos datos que lo confirman:


1 minuto

Revisión de viajeros


4 millones

Pasajeros


670 horas

Revisión


$10 por hora

Salario de oficiales


$670 mil

Costo total del sistema


Fuentes: Administradores de aeropuertos y DGME

 



Ver comentarios