Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 3 Agosto, 2012


Decía Luis Milla, técnico de la selección española olímpica, que fue eliminada en Londres por Honduras cuando le ganó 1-0, que su equipo tuvo 24 ocasiones de gol en el juego y no entró ninguna.
Y esto es el fútbol.

Un simple juego.
Ayer en el Estadio Nacional, casi sin proponérselo, el Alajuelense metió tres goles y los hacía de uno en uno cada vez que se estacionaba frente a la portería de Belén.
El primero de Anderson Andrade producto de su astucia para madrugar al defensor Ariel Contreras, que se tardó en enviar al tiro de esquina una acción apretada, pero sin ángulo de peligro para su portería.
A Contreras le faltó determinación para romper el peligro y a Andrade le sobró astucia para inventarse un globito que agarró en posición fuera de juego al portero Carlos Méndez, que se había salido a nada.
En menos de media hora la Liga ya tenía el segundo a su favor, nacido de un saque de banda donde Kevin Sancho también madrugó, en esta ocasión a Sirias y Barquero, filtrando el balón al espacio vacío donde irrumpió de nuevo Andrade, que con potencia se llevó la marca de Barquero y cuando cerró Bismarck Acosta se quitó la marca con un toque ofensivo, para después, con el “pase de la muerte”, habilitar a Guevara para el 2-0.
Graves yerros defensivos y desatenciones de la retaguardia belemita, daban a los manudos una ventaja cómoda para la que no se habían sudado mucho. El 3-0 fue igual de fácil para los discípulos de Oscar Ramírez. Un tiro de esquina de Kenneth García le pegó entre el hombro y la cabeza a Andrade y la bola viajó suave y delicada a una esquina. A pesar de un mar de piernas de Belén, nadie pudo rechazar y la Liga se topaba con otro gol que no había “pulseado”.
Y este es el fútbol.
Juegos donde la bola no quiere entrar y juegos donde la bola entra y entra, sin el mínimo esfuerzo del equipo que los mete.
Tácticamente resultó muy rico de analizar el trabajo de Belén en la segunda parte, porque los ingresos de Mena y Santana le dieron un vuelco al juego, en favor del equipo de Vinicio Alvarado.
Cuando se juntaron Rodríguez, Mena, Santana y Sirias, la defensa manuda tuvo que apelar a toda su experiencia para no doblarse; el rival descontó y Pemberton anduvo de palo a palo y a los revolcones para que el marcador no se moviera.
Entonces, si la defensa de Belén deja de regalar goles, podrá sumar resultados positivos en el temprano torneo, porque tiene delantera para conseguirlo.

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