Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 30 Junio, 2012


Pocos seguidores de la Eurocopa podían imaginarse que el primer partido del Grupo C entre Italia y España, se repetiría como la final de esta ilustre competencia que engalana el fútbol del Viejo Continente.
Los actuales campeones del mundo y defensores del título en esta competencia partieron como favoritos para retenerlo y están a 90 minutos de lograr esa hazaña. Para los analistas del torneo, el eventual rival que podían tener los españoles, era la poderosa selección de Alemania, la otra favorita de las encuestas. Sin embargo, precisamente en ese primer partido entre ibéricos e italianos, los azzurris le demostraron al mundo, que tenían que ser tomados en cuenta, gracias a un fútbol “distinto” al que acostumbraban a jugar los discípulos de Trapatttoni, Bearzot, Lippi y otros en épocas anteriores.
Italia presentó desde el primer momento un fútbol vistoso, elegante en su defensa que sabe salir jugando sin reventar la pelota, esta pasa por Pirlo un fenómeno y hasta ahora la figura más deslumbrante del torneo, el mismo Marchisio, Montolivo, Thiago Motta, que catapultan balones a la puntas Cassano y Balotelli, con una formación 4-4-2 equilibrada, compacta, inteligente, que jugó bien al fútbol desde el arranque ante la Furia Roja, siguió con Croacia, Irlanda del Norte, despachó a Inglaterra y ayer se deshizo hasta con cierta comodidad de los teutones, que se tuvieron que atrincherar ante el empuje de los azules desde el primer minuto.
España es España, una selección que no tenía que demostrarle al planeta fútbol prácticamente nada: un equipo que está integrado por jugadores del Barcelona y del Real Madrid no tiene que probar su capacidad individual ni colectiva, de manera que si los discípulos de Vicente del Bosque están en la gran final es consecuencia o alargue de lo que han hecho muy bien en los últimos años en que han dominado el fútbol del Viejo Continente.
Italia era más desconocida; su campeonato no es seguido con la misma pasión que el ibérico, de manera que varios de los integrantes de la azzurri era desconocidos. Los viejos del barrio como Buffon, Chielini, De Rossi y Cassano acuerparon a unos futbolistas deseosos de demostrar sus condiciones y han sorprendido con cinco presentaciones de altísimo nivel que lo ubican en la final como favorito a dejársela a pesar de las credenciales del contrincante.
Personalmente debo reconocer que no creía en esta nueva Italia; en mucho porque no la conocía, llegué a manifestar en la sala de redacción de LA REPUBLICA que era la peor Italia de los últimos eventos y vean la grata sorpresa que también me llevé gracias a don Mario Balotelli, Diamanti, Di Natale y demás compañeros.
De nuevo Italia llega a las instancias finales de las grandes competencias del mundo, algo que ha sido costumbre en esta escuadra tetracampeona del planeta y dos veces finalista de las Copas del Mundo.
Una Italia laureada que juega al fútbol “diferente”, que agrada, que gusta y que sorprende, va el domingo contra la selección de moda, la de los enanos terribles, la de Iker Casillas, Piqué, Torres y los endemoniados Xavi, Iniesta, Cesc, Silva, formación de lujo que fue frenada por Chielini y asociados en el juego inaugural de las dos escuadras que ahora, marchan a una segunda edición de lujo, nada más y nada menos que la final de la Eurocopa, un título que estas dos selecciones solo han ganado en una oportunidad.

gpandolfo@larepublica.net