Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 18 Junio, 2012


El sábado pasado llamó a Tano...Qué Tal en Radio Monumental el analista arbitral, Ramón Luis Méndez y dijo que no entendía unas manifestaciones mías al inicio del programa, cuando dije que la goleada de Costa Rica a Guyana le daba un entorno de tranquilidad al ambiente futbolístico nacional de cara a preparar el siguiente partido contra México el 7 de setiembre.
Agregué, que ni siquiera quería imaginarme cómo estaría de revuelto hoy el ambiente futbolero en nuestro país en los 184 programas deportivos en la radio, incluyendo el mío, si la Selección Nacional hubiera empatado o perdido ese partido.
Se estaría pidiendo la cabeza de Pinto; Eduardo Li tendría la guillotina lista para decapitarlo; ya los periodistas hubiéramos nombrado al técnico sucesor y se exigiría el perdón inmediato a las sanciones a Cristian Bolaños y Esteban Alvarado.
Si Costa Rica hubiera empatado o perdido en Guyana, el entorno nacional sería hoy un infierno.
Hasta ahí el tema, sin profundizarlo.
Ramón Luis me llama y dice que no debe haber ninguna tranquilidad y ninguna paz en el ambiente futbolístico, debido a las pobres presentaciones de Costa Rica con El Salvador y Guyana, este último un rival flojo y limitado que no obligó a los seleccionados al mayor esfuerzo.
¡No puede haber paz y tranquilidad en el entorno costarricense, si su Selección no juega nada bien!, dice Méndez.
A mi criterio son dos temas o asuntos distintos.
Sostengo que el no haber perdido puntos en Guyana, permite que se prepare el partido o los juegos con México que son seguidos, dentro de un marco que es completamente distinto a como se presentaría si no ganamos allá.
Me parece que esto tiene su lógica.
Esto no quiere decir, ni por asomo que estemos satisfechos y aprobemos el comportamiento de nuestro seleccionado que sigue siendo deficitario, básicamente porque Guyana no sirvió de parámetro para nada y cerró pocas dudas de lo que se presentó ante El Salvador.
Pero tampoco es urgente y necesario levantar un infierno y enlodar la cancha, si viene la parte vital de la eliminatoria que son las confrontaciones contra el líder del grupo.
¿De qué nos sirve y qué beneficio traería transmitirle al cuerpo técnico del seleccionado y a los jugadores un incendio, cuando entramos a la parte determinante de la clasificación?
Mucho mejor aprovechar el tiempo de calma para repasar y corregir errores y solucionar problemas en lugar de abonarlos.

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