Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 18 Noviembre, 2011


¡Qué tal si cancelamos la lloradera por lo sucedido ante España!
Enfoquemos las cosas como si hubiesen sucedido al revés.
España iba ganando 2-0 al terminar el primer tiempo; Costa Rica jugó tan mal como en Panamá, pero en el segundo tiempo se soltaron a jugar Oviedo, Barrantes, Ruiz, Chiqui Brenes y Campbell; Keylor Navas empezó a pararlo todo; se afianzaron los tres centrales: Acosta, Umaña y Miller; en la cintura, Azofeifa desapareció a Iniesta, Salvatierra metió en la jaula a David Villa y con una reacción sorprendente, Costa Rica empató el partido a dos.
Si la cosa hubiese sucedido así… ¿cómo estaríamos hoy los ticos de cara a la eliminatoria mundialista?
Definitivamente más optimistas; la carga negativa que produjo el desastre del amistoso contra Panamá, uno de los peores jugados por una Selección Nacional en los últimos tiempos, da espacio a un entorno de mayor positivismo.
No sé si los ticos estaríamos más optimistas para la primera cuadrangular mundialista, si en nuestro grupo estuvieran Argentina, Brasil y España, en lugar de México, El Salvador y Guyana.
¡Son tan extraños los futbolistas costarricenses!
Se crecen ante los grandes y se derriten frente a los pequeños.
Marco esplendoroso para un análisis sicológico o mental.
Lo cierto es que el partido contra España, el falso o el verdadero, el que dejamos escapar cuando ganábamos 2-0 o el que empatamos cuando perdíamos 2-0, cerró el pesimismo que nos trajimos empaquetado del Canal de Panamá y abrió las compuertas del optimismo para la eliminatoria que según se anunció, se inicia en junio 2012 con un primer partido ante los cuscatlecos.
Ahora, como parte de la tajada del queque optimista, destacar el trabajo de Jorge Luis Pinto, un maestro a la hora de ordenar retaguardias. Hemos criticado a nuestro entrenador por las variantes que hizo contra España, pero lo alabamos y aplaudimos porque todo lo que prometió al público tico un día antes del juego ante los monarcas del mundo, lo cumplió.
Ya son dos juegos de primerísimo nivel, contra Brasil y España, que se ve muy pero muy bien a la zona defensiva nacional. Se siente, se ve y se nota la mano del entrenador colombiano, un científico de la retaguardia. Esto nos llena de fe y de ilusión para la eliminatoria.
La Selección Nacional no solo está en buenas manos. ¡No! está en manos serias que es todavía mejor.

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