Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Sábado 5 Noviembre, 2011


Nos sucedió lo mismo que al Macho Ramírez con Limón; el técnico de la Liga le ganó el partido antes de jugarlo y luego lo perdió 2-0.
Contra Panamá fue idéntico, el partido de vuelta mínimo quedaba 4-0 a favor de Costa Rica y en los previos todos sumábamos los goles que llegarían de uno en uno y sin ningún problema. Pero, a la hora de jugar el partido, lo empatamos a duras penas y el fútbol nacional quedó fuera una vez más de las Olimpiadas.

Esta descalificación causa pena y vergüenza y se puede calificar como uno de los mayores fracasos en la gestión de Eduardo Li, por permitir de principio a fin un manoseo continuo e indebido del grupo que trató de armar con decenas de obstáculos e inconvenientes, Ronald González.
Esta Selección de Ronald González fue dejada a la mano de Dios y nunca apareció la mano dura de la dirigencia que obligara a los clubes a colaborar en los entrenamientos y en la preparación del equipo.
No hay forma de que nuestros dirigentes entiendan que el fútbol es una ciencia y que no caben las improvisaciones ni los rejuntados para poder avanzar; hay muy pocos tontos en el mundo del fútbol y quien analice tácticamente lo que presentó Panamá en el juego de vuelta, se dio cuenta de que su técnico Dely Valdez estudio muy bien al rival en el juego de ida y pudo neutralizarlo con extrema facilidad gracias a una defensa ordenada y escalonada.
En este partido en el Morera Soto al contrario del que se jugó en el Rommel Fernández, las ocasiones de gol no se presentaron con la facilidad de los que desperdiciamos allá, de manera que mientras el cuerpo técnico de Panamá cuidó hasta el último detalle de este partido decisivo por lo que estaba en juego, Costa Rica, como es usual, se la jugó a la charanga, creyendo que por alinear a muchachos que ya son titulares en Saprissa, Alajuelense y Herediano y que a pesar de su juventud, suman muchos metros de recorrido internacional, era suficiente.
Nombres contra ciencia.
Improvisación contra planificación.
Orden frente a desmadre.
No había un solo periodista deportivo costarricense en el Morera Soto, que no estuviera seguro de que a Panamá lo íbamos a cargar de goles; los comentarios previos así lo adelantaban. Somos de flaca memoria y rápido olvidamos las estrepitosas caídas que en los últimos años se han presentado con los canaleros.

[email protected]