Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 12 Abril, 2011


A pesar de los títulos logrados por Liberia y Brujas; a pesar de la coronación de Puntarenas como monarca de Uncaf; a pesar de que San Carlos hace rato juega las semifinales y Pérez Zeledón no falta a la cita de las finales del campeonato, en el fútbol costarricense se sigue hablando de los cuatro grandes y se han apropiado de esos puestos Saprissa, Alajuelense, Herediano y Cartaginés, se supone que con todo merecimiento.
Pues bien, terminada la primera fase del campeonato con 16 partidos jugados para cada equipo, se dio la casualidad de que ninguno de estos cuatro grandes tuvo que enfrentarse entre sí, en los cuartos de final, sino que quedaron repartidos para enfrentar a otros cuatro clubes: “más chicos”.
A Saprissa le tocó Santos; a la Liga, Pérez Zeledón; al Herediano, Limón, y al Cartaginés, San Carlos; ni José Mourinho, considerado uno de los mejores estrategas del fútbol actual, hubiese podido planificar unos enfrentamientos más cómodos para los cuatro grandes, que evitaron por arte no de magia, sino de aritmética, liquidarse entre sí en las primeras de cambio.
Ni lerdos, ni perezosos, tres de ellos sacaron resultados ventajosos en los juegos de ida y están a 90 minutos, salvo tsunamis inesperados de clasificarse a las semifinales: Saprissa derrotó a Santos jugando de visita, de manera que dejó la clasificación a la vuelta de la esquina para el juego de vuelta en Tibás; el Alajuelense empató también de visita en Pérez Zeledón y le basta otro empate en su patio para sobrevivir; el Herediano sacó el resultado más cómodo al vencer 2-0 a Limón, lo que obliga a los porteños a ganar por esa misma cantidad de goles para clasificarse y fue el Cartaginés el único de los cuatro “magníficos” que no obtuvo el resultado que esperaba, mínimo vencer en el Fello Meza y ahora, tras empatar uno a uno, va obligado al triunfo a Ciudad Quesada.
Dicho de otra forma, el único de los cuatro grandes que quedó obligado a ganar en el juego de vuelta es el Cartaginés.
¿Cómo no quedaron sembrados para enfrentarse en los cuartos de final, por ejemplo Saprissa contra la Liga y el Herediano ante el Cartaginés?
Denle las gracias a la matemática.
Así, escrito en singular, como nos lo enseñó en el Colegio Los Angeles el sabio profesor de esa ciencia, don Rafael Llubere, un educador de la matemática excepcional.

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