Logo La República

Domingo, 13 de octubre de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 20 diciembre, 2010



Oscar Ramírez; Eduardo “Lalo” Chavarría y Mauricio Montero; cuerpo técnico
Paúl Mayorga, entrenador de porteros.
Por ahí empezó la cosa.
En las bodegas existían buenas reservas; las habían preparado Marcelo “Popeye” Herrera y Luis Roberto Sibaja; en los salones y escritorios, el ahora ex presidente Jorge Hidalgo limpiaba los saldos oscuros.
Pocos pero significativos fichajes: Kevin Sancho, Juan Gabriel Guzmán, Leandro Barrios y Alejandro Alpízar, determinantes: los cuatro titulares. En la recta final arribó un meteoro que ayudó muchísimo a catapultar la conquista y que además, por su estampa, se ganó el corazón de los aficionados: Allen “Cusuco” Guevara.
Desde el arranque el Machillo ordenó: Patrick Pemberton titular.
El tempranero clásico, apenas en la jornada dos, le costó la titularidad a Elías Palma; se montó Luis Marín y después Johnny Acosta. Gio González inició de titular y solo leves lesiones lo sacaron de la formación.
Muy temprano varios jugadores se dieron cuenta de que no serían protagonistas; Alfonso Quesada, Carlos Clark y Mario Camacho entre ellos. Dos jóvenes carrileros asumieron la estelaridad: José Salvatierra y Christopher Meneses; éste en su segunda campaña.
En la contención, esa mezcla de experiencia y juventud, perfectamente retratada por Cristian Oviedo y Luis Miguel Valle, ojo, ninguno titular porque jugó más minutos el ex generaleño Guzmán.
Pablo Gabas, el héroe de ayer, indiscutible.
El par de egipcios, mimados de los fanáticos pero sin cheque en blanco por el entrenador, Diego Estrada y Marco Ureña se tuvieron que conformar, si es que lo hicieron, con su rol de relevistas; de lujo, pero reservas al fin.
En ese mismo patín se fue metiendo sin querer, queriendo, Argenis Fernández.
Y se fue desarrollando la temporada, la Liga con los mejores números; lideraba casi todos los departamentos; se dieron cuestionamientos al sistema del entrenador; fue tildado de resultadista y precavido. No agradaban sus sentencias: “mi equipo es muy joven; luce ansioso y no lo puedo soltar”.
Los fanáticos querían que lo soltara.
No sé, pero ayer y contra las cuerdas, las tres variantes que ordenó Ramírez hicieron entrar a la cancha, a los jugadores que más gritó la afición; Ureña, Estrada, Argenis.
¡En fin!
Todos tenían razón; el Machito y la afición.
Quizá por ello, el Alajuelense es campeón.

[email protected]




© 2019 Republica Media Group todos los derechos reservados.