Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Sábado 9 Enero, 2016

Regresa la rutina.
Dentro de una semana, específicamente el próximo sábado, inicia el Torneo de Verano, segunda parte del campeonato nacional de fútbol.
Y decimos segunda parte por lo que se refiere al descenso.
Para ganar el título, hay dos torneos y dos campeones.
Para “ganarse el descenso”, solo hay un torneo y baja solo un equipo, por eso es que en el Verano, no se le pueden hacer variantes a la forma de jugar el campeonato.
Pérez Zeledón, Belén, Carmelita y Liberia, por ahora los cuatro candidatos más fuertes al viaje a la segunda división, disponen de todo el Verano, es decir, 22 partidos para salvarse del naufragio.
Por el otro lado,  Saprissa  campeonizó en el Invierno y el Verano puede sacar nuevo rey o que repita el Monstruo.
Los dirigentes de los clubes grandes como lo son, o los llaman, a Saprissa, Herediano, Cartaginés y Alajuelense, saben en su interior y en sus conciencias que votaron para que se jugara uno de los campeonatos más injustos del planeta, donde nada vale ni cuenta la regularidad, el mayor número de victorias o más cantidad de puntos para obtener la corona. El título se define en dos o tres partidos en las instancias semifinales y finales y una sola mala tarde o noche da al traste con el trabajo acumulado de 22 partidos.
Le acaba de suceder al Alajuelense: primer lugar de la etapa clasificatoria, una pésima presentación en Tibás, cayó 2-0 y se le escapó el título. Lo demás es yerba. Cualquier analista del fútbol sabe que a la Liga se le fue el gallardete en Tibás y lo demás es adorno.
Pues bien, ya se anuncian las nóminas, las planillas para el Verano y es demasiado sencillo deducir que de nuevo los cuatro grandes son favoritos a clasificarse a la segunda ronda, probablemente para que les suceda lo mismo que al Alajuelense. La forma cómo se reforzaron Herediano, Cartaginés, la Liga y Saprissa, aleja a los otros ocho equipos de poder aspirar realmente a la clasificación.
Como lo hemos apuntado varias veces, por ahí Santos, Limón, la Universidad o el Uruguay, intentarán desbancar al Cartaginés del cuarto lugar y dar la “sorpresa” del torneo, mientras que los otros cuatro equipos ya citados, van al Verano con la misión primaria de no descender.
La rutina de nuestro singular campeonato vuelve a escena.
Aplausos a la organización.