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Martes, 18 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 21 julio, 2015


Paulo César Wanchope debe retornar como director técnico al proceso olímpico y a la Selección Nacional debe llegar una cara nueva procedente del exterior.
Como lo comentamos en notas anteriores, hay que romper de tajo el vínculo afectivo que se presentó en Brasil entre la mayoría de los seleccionados y el entonces asistente técnico de Jorge Luis Pinto, nada favorable para la ruta que tiene que llevar la Tricolor en la eliminatoria hacia Rusia, donde deben quedar claras las jerarquías y desterrarse los amiguismos.
Costa Rica no ha ganado un solo partido con Wanchope en el 2015; en la Copa Oro fuimos de menos a más, pero no alcanzó para clasificar a semifinales, siendo la Tricolor la favorita a ganarla por lo acontecido en el último Mundial.
A Paulo César le faltan academia y credenciales; no es conveniente adelantar su proceso natural como entrenador. Es joven, su futuro económico está asegurado y no tiene prisa. Mejor que queme etapas y no se hunda en la larga ruta a Moscú, repleta de distracciones y cuestionamientos por los magros resultados cosechados a la fecha.
Paremos de una vez el proceso con Wanchope; tomemos todos un breve reposo y que sea el nuevo cuerpo directivo de la Federación de Fútbol el que tome la decisión sobre el nuevo timonel.
Retornando al juego con México: ¿cómo explicar táctica o razonablemente que la defensa de Costa Rica jugó muy bien y al mismo tiempo, afirmar que los mexicanos perdieron cuatro o cinco oportunidades de gol prácticamente en la cara de Esteban Alvarado?
Porque Carlos Vela, Oribe Peralta y Carlos Esquivel botaron ocasiones de gol propicias cuando solo tenían al portero de la Tricolor por delante, de manera que ya había sido rebasaba la retaguardia nacional.
¿Cómo vieron jugar ustedes a Gamboa, Pipo, Calvo, Junior y Cubero? Todos lo hicieron muy bien... ¿o no?
¿Qué fue entonces lo que sucedió?
Meras situaciones propias de un partido.
Sobre el polémico señalamiento del penal que encumbró al Tri a las semifinales, preguntar que si idéntica jugada se produce en el área mexicana a un minuto del final, ¿hubiera el asistente arbitral estadounidense Eric Boria señalado el penal?
¡Mirala!
Jugar la Copa Oro en Estados Unidos es un gran negocio; los árbitros empujan a los dos “cocos” del área a la final y el resto recibe dólares y bofetadas.
¿Nadie puede parar esto?

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