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Domingo, 18 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 16 septiembre, 2014


Se fueron para sus casas Óscar Duarte, Christopher Meneses, Celso Borges, Joel Campbell, Rodney Wallace y Marco Ureña.
Algunas habitaciones del hotel donde se hospedó la Selección Nacional en Los Angeles, quedaron desocupadas.
Por ahí se acercó un taxi al vestíbulo del hotel y Paulo Wanchope saludó con agrado a Bryan Ruiz y Roy Miller, un par de bomberos que llegaron al rescate del equipo.
Se construyó un equipo a la carrera para jugar la final de la Uncaf con Guatemala, el seleccionado que se había lucido en el “Grupo de la muerte” del torneo.
Miller sustituyó a Meneses y Ruiz a Condega; el cuerpo técnico ordenó algunos ajustes como la presencia del experimentado Pablo Salazar en el centro de la retaguardia y se le dio rol estelar a Juan Bustos Golobio en la zona de máquinas, al lado de José Miguel Cubero.
Con estas innovaciones, nada de parches porque fueron bien estudiadas, Costa Rica se presentó a la final ante Guatemala y desde el pitazo inicial del juez panameño, Roberto Moreno que se despedía del arbitraje internacional, mostró un fútbol vistoso, coordinado, alegre a la vista lo que hizo de esta confrontación, finalmente ganada 2-1, sin duda el mejor partido de la corta era Wanchope al frente de la Tricolor.
Si lo mejor de Limón es su gente, lo mejor de la Uncaf fue el saber que jugadores como el propio Bustos Golobio y Johan Venegas están proyectados a ser parte del engranaje que deberá ir formando la Selección Nacional en su ruta al Mundial en Rusia. Sacar dos jugadores tan jóvenes en un torneo tan corto es petróleo puro. Además otras piezas noveles como David Ramírez y Jonathan Moya no se arrugaron en sus muchos o pocos minutos de acción.
Aplausos, muchos y cerrados para Patrick Pemberton. Condenado de antemano por nosotros los periodistas a ser reserva en la Uncaf, ahora de Esteban Alvarado, una lesión del tulipán le dio la titularidad a Patrick y ya vimos lo que hizo. Costa Rica llegó a la final por el penal que Pemberton le paró al Gavilán Gómez y punto. Si el canalero lo anota, apague y vámonos. Hoy, toda la prensa criolla estaría con diferente discurso.
Somos gallos de Uncaf; se jugó una final distinguida; vienen juegos de fogueo competitivos en Asia y lo más relevante, la escogencia del nuevo director técnico. Esperemos que la octava Copa Centroamericana obtenida el sábado no nuble el pensamiento de nuestra dirigencia a la hora de tan vital escogencia.

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