Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 10 Abril, 2014

Dos de los hijos de don Luis Guillermo Solís, presidente electo de Costa Rica, fueron jugadores de la primera división de la Universidad de Costa Rica: espigados, altos, firmes, dos chilillos de área, de contextura física bien diferente a la de su progenitor: Ignacio y Diego.
Mirar entonces a don Luis Guillermo uniformado de celeste en las gradas del Estadio Ecológico no era ninguna sorpresa. Supongo también que don “Luisgui” es socio del club de fútbol de la UCR y si no lo es, que los gerentes del equipo le caigan ahora que va a recibir un “poquillo” más de salario.
Si es socio de la Universidad o si lo será pronto como mandamás de la Patria, será un honor de nuestra parte compartir esa membresía.
Sentimos, así a la distancia, que don Luis Guillermo es un hombre no ajeno al deporte, lo sigue, disfruta, analiza como un ciudadano común y corriente. Lo percibimos con mayores conocimientos de la problemática deportiva de este país que varios de sus antecesores.
La decisión de don Óscar Arias de pedirle a China la construcción del Estadio Nacional lo inmortaliza tanto como el Premio Nobel. Los eventos deportivos y culturales que se han presentado en La Joya de la Sabana, incluyendo el Mundial Femenino y lo que viene con el concierto de Paul McCartney, solo en un escenario de primer mundo se podrían celebrar. ¡Qué dirán aquellos que se opusieron a este monumento del deporte!
Pero todos sabemos que don Óscar no es un apasionado del deporte, tampoco doña Laura, un poco más don Abel y fanáticos de Saprissa y la Liga, Miguel Ángel morado, Chemita y Junior manudos.
Lo primero que debe hacer el profesional que don Luis Guillermo escoja como Ministro de Deportes es buscarle financiamiento a su cartera para que pueda promocionarlo, darles seguimiento a los atletas de alto rendimiento, mejorar la infraestructura, consolidar Juegos Nacionales y fortalecer el deporte recreativo.
A pesar de que padezco la enfermedad del alcoholismo y fui víctima de su adicción, siempre he respaldado los intentos para que se promulguen leyes que permitan que el consumo de drogas financie al deporte. No estamos de acuerdo con la venta de licor en los estadios, pero sí en imitar legislaciones de países avanzados donde el cigarro y el licor patrocinan y financian al deporte.
Me encantaría que el presidente Solís Rivera, gire instrucciones a la persona que en su Gabinete conducirá el deporte en ese sentido.

[email protected]