Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Viernes 6 Septiembre, 2013

La estadística está en contra de los Estados Unidos.
Nunca han ganado un partido eliminatorio en nuestro país.
Pero, la realidad los favorece.
En mucho por la reincorporación al equipo de Landon Donovan, el seleccionado de los Estados Unidos pasó de jugar de forma regular, casi en su punto más bajo a nivel de Concacaf de los últimos años, a uno de sus niveles más altos.
La seguidilla de partidos sin perder, que suma más de una decena y la conquista casi caminando de la Copa Oro, según nuestro criterio, ubica al equipo de Jurgen Klinsmann en un punto más alto del costarricense. La selección de las barras y las estrellas se presenta esta noche en el Estadio Nacional en uno de sus mejores momentos y por eso los consideramos favoritos para la victoria. Sinceramente les manifiesto que si el partido termina empatado, salgo aplaudiendo del palco de prensa.
Me apunto mucho a que el juego termina empatado porque no creo que Jorge Luis Pinto se arriesgue a abrirlo; el técnico de Costa Rica va a planificar “su partido” como en la mayoría de las ocasiones. Primero lo empatamos y si se puede, lo ganamos. Espero que me comprendan el sentido exacto de la frase.
En la grama del Estadio Nacional la retaguardia de la Tricolor es una fortaleza inexpugnable; mantener un cero en las redes que defenderá Keylor Navas será un magnífico negocio y el juego se va a planificar en ese sentido.
Orden, coordinación, entendimiento entre el portero del Levante y los cuatro defensores y un trabajo táctico que deberá de resultar perfecto para que los dos volantes recuperadores, Yeltsin Tejeda, Celso Borges o Michael Barrantes anulen la fantasía creativa de Landon Donovan con un marcaje que deberá ser por zona y sin descuidos.
El 10 de los Estados Unidos no perdona y habrá que cortarle los nexos y circuitos que pretenderá el arquitecto de la visita con dos receptores de alto calibre que no estuvieron en Copa Oro, Clint Dempsey, el verdugo de Denver y Jozy Altidore, dos arietes de peso que junto a Landon, forman un tridente ofensivo que ni por asomo suma la selección costarricense y que me perdonen la sinceridad.
Ahora, si se sueltan Bolaños, Ruiz y Campbell y se deciden a jugar el partido soñado, ese que tanto añoramos los ticos y que casi no aparece por ninguna parte, el libreto del partido podría resultar diferente y esa es la esperanza y en eso estriba la ilusión.

[email protected]