Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 17 Noviembre, 2016

Le devolvimos a Estados Unidos la receta de la Copa América

No sé por qué se me metió en la “jupa” que el juego entre Costa Rica y los Estados Unidos quedaría empatado y así lo manifesté en una entrevista a Manuel Solano minutos antes del partido.
A pesar de reconocer las virtudes de nuestra Tricolor, no imaginaba a los pupilos de Jurgen Klinsmann regresar a su país con las manos vacías y con cero puntos en la hexagonal.


Pero a la hora de la verdad y sentado en el palco de prensa, presencié uno de los partidos más espectaculares de la Selección Nacional y a la más mediocre selección de las barras y las estrellas de los últimos años. ¡Qué equipo más limitado el estadounidense!
No dudo de que como jugó el grupo de Óscar Ramírez, igual hubiera barrido aquella selección de Bruce Arenas cargada de estrellas como Lalas, Balboa, Donovan, Coby Jones y compañía, pero no hubiera sido tan fácil como la noche del martes.
Cuando terminó el primer tiempo, conversé en el estadio con José Manuel “Chinimba” Rojas, quien con sus grandes conocimientos como exjugador y ahora analista del juego me adelantó la masacre.
“Esa defensa de Estados Unidos es lenta; es un colador; si Costa Rica aprieta los golea”. Dicho y hecho.
“Chinimba” en su comentario me remitió a la jugada del primer gol costarricense y repasando el vídeo, se nota la pésima, lenta e infantil marca que le hace el defensa, creo que González o Johnson a Bolaños. El zaguero no llega a cerrarlo, a bloquearlo, sino que le entra trotando y permite que Cristian centre cómodamente a la cabeza de Venegas.
Pero no se trata de demeritar el monumental triunfo de la Selección Nacional en una noche memorable y de fiesta. Los pupilos de Óscar Ramírez, todos, se jugaron un partidazo, de esos ricos y sabrosos que la multitud festeja a lo máximo y ese par de goles de Joel Campbell, por los antecedentes de las acciones, levantaron la masa roja en el Estadio Nacional de sus asientos, emulando aquella carrera de vértigo de Hernán Medford en Italia 90 que dejó sentado al portero sueco. Son goles preciosos porque la afición los anticipa, los empuja con gritos y los canta a grito pelado.
Con ese 4-0 le devolvimos al rival la receta; nos metieron cuatro en Copa América y les devolvemos cuatro en eliminatoria mundialista. Costa Rica barre en la hexagonal y la lidera a paso perfecto, sin haber recibido un gol en dos encuentros. Viene una larga pausa y en marzo retomamos la ruta hacia Rusia 18