Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 26 Marzo, 2009

NOTA DE TANO


¿Cuántos directores técnicos han sido primero boicoteados y luego empujados a la destitución o renuncia por sus propios jugadores?
El mundo del deporte está repleto de este hecho que desde luego no escapa a la realidad costarricense… ni mexicana.
El caso más reciente para este columnista, de boicot al trabajo de un entrenador lo vivió Javier “Vasco” Aguirre, en el Atlético de Madrid. Los colchoneros tenían 15 partidos sin perder y estaban clasificados a los octavos de final de la Liga de Campeones.


En eso, llegó a Madrid Diego Armando Maradona transportando en su equipaje todos sus problemas de personalidad, incluyendo desde luego el ego, la cizaña y la envidia. Fue a conocer a su nieto, hijo de Giannina y del Kun Agüero, estrella del Atlético de Madrid.
Diego empezó a carbonear a su yerno de que lo podía llevar al Inter, por la amistad que dice tener con Massimo Moratti, dueño del club de Milán. De inmediato, Agüero se puso en contra de Aguirre y dividió el camerino.
Se acabaron los goles del Kun en la cancha y arreciaron los líos en el vestidor: finalmente cayó el “Vasco” y en la jornada siguiente (cosas de la vida), Agüero anotó un par de goles y ganó el Atlético.
¿A qué viene el cuento?
A que los jugadores de la selección mexicana tienen la gran oportunidad de quitarse de encima al sueco Sven Göran Eriksson y propinarle el empujoncito final al abismo, no ganándoles a los ticos el sábado.
El asunto suena a mafia siciliana, pero es un suceso repetido y recurrente en el mundo del deporte; Eriksson tiene la carta de despido firmada por el presidente de la comisión de selecciones nacionales metida en el buzón de su residencia. Si Costa Rica gana, nada más tiene que regresar a casa, abrirla, aceptarla y preparar maletas para la premier inglesa, donde tiene oferta e incluso precontrato firmado con uno de sus equipos.
Además, el propio Javier Aguirre está en Madrid a la espera de que le envíen los pasajes para regresar a México a hacerse cargo del Tri. Solo resta un pequeño acto: que México pierda en el Azteca contra Costa Rica.
¿Contará Rodrigo Kenton con esa ayudita?
Dejémoslo como mera especulación.
Una cosa sí es cierta.
¡Ya les dimos una vez y les dolió!
¡Ya ellos saben que les podemos volver a dar!
¡Están asustados!
Periodistas deportivos fanáticos como Ciro Procuna, el Ruso Bailowski y José Ramón Fernández no se han atrevido en toda la semana a dar como un hecho el triunfo de México.
“Cómo hacerlo si en toda la era de Eriksson no hemos amarrado 20 minutos de buen fútbol”, dijo el martes Carlos Albert. Además, respetan a Kenton, respetan el invicto tico en la eliminatoria y afirman que solo el Azteca a reventar puede ganar el partido, no los jugadores.
Dentro de esta incertidumbre… ¿se atreverán los jugadores mexicanos a darle el empujoncito al sueco?

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