Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 31 Enero, 2009

NOTA DE TANO

Lamentablemente los 57 minutos del juego de ayer entre Costa Rica y El Salvador no dejan margen para el comentario.
Lo que se presumía pudo ser un partido complicado para la Selección Nacional por lo visto en los primeros 10 minutos, donde al menos se notó a un equipo cuscatleco bien parado y con movimientos tácticos colectivos e interesantes, sobre todo por el sector izquierdo con los habilidosos Alfredo Pacheco, Ramón Sánchez y Eliseo Quintanilla, se echó a perder en el minuto 14, cuando Alexánder Escobar le entró como tromba a la humanidad de Pablo Herrera en una bola alta dividida y su acción agresiva y directa al cuerpo —nunca a la bola— fue penalizada con su expulsión.
En el ínterin y mientras el técnico de los cuscatlecos Carlos de Los Cobos estudiaba la estrategia a seguir con su oncena diezmada, Costa Rica les hizo el gol y se le complicó el partido.
Espectacular y certero el remate de cabeza de Andy Furtado.
Peor el asunto para el entrenador mexicano cuando infantilmente y por no estar metido en el juego, su 10, Cheyo Quintanilla se olvida de que está tarjeteado y finge una falta en el área tica. El árbitro panameño aplica el reglamento y deja en el vestuario la lógica, pinta de amarillo al ex manudo, lo expulsa y se echa a perder el partido.
Aunque se moleste mi querido amigo Ramón Luis Méndez, existen ocasiones, digo yo, en que los jueces deben decidir con sentido común y no con el peso de la ley, en lo que fue experto Berny Ulloa para no hundir el espectáculo.
El canalero pudo perfectamente amonestar de palabra al Cheyo, reprimirlo con algún gesto por fingir la falta y darle continuidad a la acción, sobre todo por la cercanía en minutos de la jugada previa que obligó a la expulsión de Escobar.
Con dos hombres más en la cancha, hasta el equipo que lleva la ventaja numérica “se agüeva”, el partido pierde todo interés, no sirve de parámetro para nada y a los jugadores les da pereza aprovecharse de esa ventaja para aplastar al adversario.
El Salvador se metió atrás a que no lo golearan; Costa Rica no tuvo ninguna intención de pasarles por encima; también nos faltó capacidad para coordinar las acciones ofensivas que rompieran el cerco cuscatleco y luego llegó la “estrategia” de De Los Cobos en el vestidor.
Agotó los cambios con dos variantes desde el arranque de la segunda parte, conocedor de que por lesiones su equipo podía quedar mutilado y fuera de competencia, que fue exactamente lo que sucedió.
Sentimos que las lesiones de Umanzor y el portero Gómez fueron reales, pero queda bajo sospecha la decisión de don Carlos de agotar sus variantes.
¡Costa Rica finalista!
¿Repetirá Rodrigo Kenton la alineación?
¿Serán Ricardo González y Víctor Núñez de la partida?
¿Honduras o Panamá? Ya ustedes lo saben.

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