Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 14 Octubre, 2008

NOTA DE TANO


Don Beto Cañas pide respeto para don Guido Sáenz.
Tiene razón.
Pero también merecen respeto Osvaldo Pandolfo y Jorge Muñoz.
En el debate en Canal 7, Juan José Sobrado les dijo a Muñoz y a Pandolfo, cara a cara, que eran mentirosos, chantajistas y saboteadores. Don Guido estaba sentado al lado de Sobrado y ni chistó.
Dicen que el que calla, otorga.
Entonces, mi querido maestro, si se pide respeto. Respeten.
La gente que no es de fútbol supone que el Estadio Nacional es solo para jugar fútbol. De hecho, no lo conocen por dentro.
Por eso, no es de extrañarse que expresen, que para qué otro estadio en la capital, si ya está el Saprissa y en el Valle Central, los de Alajuela, Heredia y Cartago.
¿Para qué un quinto estadio si ya hay cuatro edificados?
Hay que explicarles que esos estadios son específicamente para jugar fútbol, son estadios de fútbol. El Estadio Nacional es multiuso, polifuncional, es un estadio deportivo, no solo de fútbol.
Con solo la pista de atletismo, donde se preparan y entrenan miles de atletas, desconocidos para los hombres cultos de esta Patria, lo hace un recinto deportivo distinto.
Los promotores del estadio nuevo no se han cansado de explicar las bondades del nuevo coliseo, que no solo albergará instalaciones modernas para la práctica del fútbol, sino que se podrán instalar ahí otras siete disciplinas deportivas a todo meter y con toda “la pata”.
Los deportistas que practican estas otras disciplinas, no pueden hacerlo en el Saprissa o en los otros coliseos que mencionan los detractores del ambicioso proyecto regalado por los chinos.
Una de las recurrentes se dejó decir sin sonrojarse que cuando se construyó el Gimnasio Nacional, La Sabana era un potrero. Olvidó que el Liceo Luis Dobles Segreda, edificado a un costado del Gimnasio, se levantó cinco años antes.
Todos recordamos cuando con nuestros vehículos hacíamos largas filas desde el Canal 7 para llegar detrás del monumento a La Cruz, a la revisión técnica vehicular.
¿Recuerdan el despelote?
Humo, gases y contaminación por todas partes; carros viejos destilando veneno por sus muflas y motores.
¿Qué hacía don Guido en aquel entonces?
¿No va esto contra el ambiente?
Otro punto que cuesta entender de los opositores a la construcción del nuevo coliseo, es que La Sabana está bien delimitada. La calle que entra por el lado de El Chicote, al norte, divide la zona del Estadio Nacional con el resto, hacia el este.
Desde que don Guido se imaginó y puso en práctica su hermoso proyecto, de convertir La Sabana en un pulmón de la ciudad capital, hemos visto desde el primer día a miles de atletas corriendo y ejercitándose, a miles de familias en paseos campestres; a miles de perros en exhibiciones caninas, y todos corrieron, almorzaron y se recrearon con Estadio Nacional incluido. ¿Qué les impide hacer exactamente lo mismo, con el nuevo coliseo?

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