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No espere a enfermarse, ¡prepárese!

Estoy seguro | Lunes 06 julio, 2015



Estoy Seguro

No espere a enfermarse, ¡prepárese!

La vida acelerada de hoy en día no permite que muchas personas puedan disponer del tiempo necesario para cuidar su salud como es debido. Incluso, aun cuando vayan al gimnasio o tengan una dieta balanceada, nada impide que puedan sufrir una enfermedad repentina o un accidente.
Casi nadie previene la fatalidad, y muchas veces una enfermedad crónica, o un accidente, puede provocar un problema económico mayor que pone en riesgo tanto al paciente como a su familia.
De ahí la importancia de contar con un seguro para gastos médicos, que le ayude a minimizar el riesgo de disponer de más recursos de los previstos, incluso hasta provocar la minusvalía en su patrimonio.
En el país existen seguros de gastos médicos de todo tipo. Desde seguros autoexpedibles, de muy bajo costo y para enfermedades puntuales, hasta la atención completa de una larga enfermedad.
En otros casos, se pueden encontrar pólizas que le permiten al asegurado acudir al médico por atención preventiva, o tener asistencia dental, pagando una cuota mínima.
Todo depende de lo que el solicitante quiera contratar, y con lo que pueda sentir más confortable para él y su familia.
Son tan fáciles de adquirir que incluso su costo puede ser deducido de una tarjeta de crédito en forma mensual, o puede ser un único pago que protege al asegurado por todo un año.
Algunos expertos incluso recomiendan la posibilidad de que en el país se introduzca un sistema de seguridad social mixto, en el que el sistema de la Caja de Seguro Social se complemente con la medicina privada. De esta manera, el país podría ofrecer un mejor servicio de salud a la población.
Para sacarles el máximo provecho a los seguros de gastos médicos, es preciso que las personas conozcan primero cuál es su condición de salud actual, su historial clínico y el de su familia.
Luego, verificar si con sus propios recursos podría solventar una larga enfermedad o una situación de emergencia. Si la respuesta es negativa, lo mejor es tomar un seguro médico.
¿Y qué tipo de seguro? Primero, se aconseja revisar cuáles son las coberturas que ya tiene. Puede ser que en la empresa para la que trabaja usted o su pareja exista la posibilidad de afiliarse a un plan médico.
Si tiene niños, tome en cuenta si ya están asegurados por la escuela o el colegio donde estudian y qué coberturas tienen.
Con esa información, acérquese a su agente de seguros para que le recomiende las diferentes opciones que le ofrece el mercado.
Lea el contrato minuciosamente, y esté seguro de todas las condiciones, de lo que cubre y lo que no para no llevarse una desagradable sorpresa.
Lo más importante, es cuidar su salud, pero la prevención es la mejor medicina.