El monitoreo parcial de los servidores de la institución, así como la falta de un sistema de gestión para la continuidad del negocio en caso de un ciberataque son solo dos de los hallazgos detectados por la Contraloría General de la República a través de una auditoría realizada a los sistemas informáticos del Ministerio de Hacienda, según un informe revelado este lunes.
Tales vulnerabilidades podrían dar al traste con acciones delincuenciales por parte de hackers similares a las ocurridas en abril del año anterior, generando eventuales parálisis en áreas sensibles como asignación de presupuesto, tesorería, crédito público, contabilidad, contratación administrativa, recaudación tributaria, pago de salarios a empleados públicos y gestión aduanera, entre otros.
Dichas conclusiones se derivan a partir de alto número de alertas activas (más de 1.600) generadas por las herramientas implementadas por el Ministerio entre el 2022 y este año, sumado a las 144 vulnerabilidades identificadas en el software de los servidores, 80 de las cuales son consideradas críticas y medias, pudiendo ser explotadas por atacantes para comprometer la seguridad.
Así también, se ha detectado la existencia de más de 600 cuentas de usuario activas en los sistemas Integra y TICA que no corresponden a funcionarios autorizados, lo que amenaza la confidencialidad e integridad de la información, de acuerdo con el reporte del órgano contralor.
Es por ello, que la Defensoría de los Habitantes pidió crear una mesa de trabajo interinstitucional para analizar si Costa Rica cuenta con herramientas suficientes para enfrentar los riesgos asociados al uso la IA.
Y es que según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), el país registró un crecimiento interanual de 2,5%, lo que implica una expansión 3,2 puntos porcentuales menor a la observada durante el mismo mes de 2025. Con este resultado, el crecimiento medio interanual de la producción nacional se ubicó en 3,6% a julio de este año.
El estratega llegó a la selección paraguaya en 2024, tras salir de la Selección de Costa Rica, y desde entonces le cambió el rostro al equipo sudamericano, que había fallado en tres ocasiones consecutivas en su intento por obtener el boleto a la Copa del Mundo.