Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 16 Febrero, 2011


Nicaragua; el dulce susurro de la seducción política


En este mes de la “amistad,” cuando las personas se acercan más y los secretos y confidencias se pasan en voz baja o en susurros, es interesante observar cómo Daniel Ortega poco a poco pareciera haber ido conquistando al grupo empresarial de su país. Estos, que fueron los enemigos del “Comandante” después del desastre que fue su gobierno en los años 80, ahora lo miran con nuevos ojos.
La gran mayoría de los que se dedican a la empresa privada necesitan sobre todo la estabilidad, y el presidente Ortega se la ha concedido. Desaparecieron los apagones desde que asumió el poder, merced a la ayuda que ha prestado el homólogo con sede en Caracas. El transporte público funciona normalmente; ya no hay asonadas organizadas por los que protestan contra las alzas en los pasajes, porque el sindicato sandinista de los transportistas recibe subsidios aportados con fondos venezolanos. No sube el costo del uso del servicio.
Los maestros y profesores imparten 200 días de clases, los empleados públicos trabajan jornada normal, los taxistas no forman filas de protesta frente a las oficinas del gobierno, porque todos estos también reciben “bonos” mensuales en efectivo. El dinero para financiar estos llega puntualmente desde Caracas.
En contraste con sus dos periodos de gobierno en los 80, ahora Ortega mantiene buenas relaciones con el Fondo Monetario Internacional y suscribe y cumple los acuerdos con este organismo. Coopera ávidamente con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. Recientemente se anunció una inversión de $1,1 millones en una planta hidroeléctrica en la zona Atlántica del país, financiada por Brasil. Hay tres minas grandes operadas por canadienses en el país. Otras inversiones internacionales llegan semanalmente; “Los obreros nicaragüenses ya no van a tener que emigrar en busca de trabajo,” anuncia el gobierno a través de Radio Ya.
De más importancia para dar tranquilidad a los empresarios, no interviene Ortega en el mercado nacional. En contraste con sus administraciones previas, no hay expropiaciones ni confiscaciones, no hay problemas con la propiedad privada, ni con los bancos o con el comercio internacional. Pareciera que el Presidente nicaragüense ha dicho o quizás susurrado al empresario; “no metas mano en la política, guapo, y yo no toco tus negocios.” Claro que ahora Ortega también es empresario, y sus compañías están involucradas de manera importante en varias áreas de la economía nacional.
“Quizás no es tan malo”, tiene que estar pensando más de un empresario al ver a Daniel y analizar sus promesas muchas veces tácitas o susurradas. “Quizás es como Alan, que provocó tanto desastre su primera vez en el poder en el Perú, y ahora míralo”. Con el acercamiento de las elecciones pudiera estar pensando “bueno tendremos que aguantar con unas anomalías en la Constitución, pero quizás es mejor que se quede por otro periodo.” Después podría venir otra pregunta de parte del empresario: “Si gana la oposición las elecciones, ¿continuarán subsidiándonos los venezolanos?”
Este posible acercamiento pudiera impactar en las elecciones de este año; quizás no dará tanto apoyo el sector productivo a la oposición. ¿Cuántas veces ha tomado una mujer la decisión de casarse usando la siguiente lógica? “Yo sé que es mayor, feo y mandón, pero tiene un empleo fijo y casa propia donde vamos a vivir.”

Carlos Denton
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