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Neymar da aire al Barça

Barcelona saca un empate en su visita al Atlético y todo se definirá en el Camp Nou

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El brasileño Neymar ya cantó su primer gol oficial con el Barcelona y lo hizo para ayudar a su equipo a sacar un empate del Vicente Calderón. Javier Soriano-AFP/La República
Un gol del brasileño Neymar levantó al Barcelona en un partido muy incómodo, en el que sobrevivió con un testarazo de su fichaje estrella del verano, para igualar la ida de la Supercopa de España frente a la altísima intensidad del Atlético de Madrid, que anuló al conjunto azulgrana todo el primer tiempo.
Todo queda abierto para la vuelta en el Camp Nou, porque el Barça no repitió las sensaciones del anterior duelo ante el Levante y porque el Atlético demostró su capacidad para discutir el trofeo al equipo catalán con un magnífico gol de David Villa y un partido muy serio, solidario y convincente.
No le bastó para superar al Barcelona, pero sí para contenerlo y desactivarlo durante más de una hora, hasta la irrupción efectiva de Neymar, en un duelo en el que el argentino Leo Messi fue sustituido en el descanso y en el que el Atlético se dejó todo, planteó batalla e incluso se sintió ganador del encuentro durante mucho tiempo.
No ha cambiado la fisonomía del Atlético y el Barcelona para la nueva temporada. El primero mantiene las señas que tanto éxito le han dado desde la llegada del argentino Diego Simeone, con una intensidad innegociable y mucha verticalidad arriba; el segundo prosigue con su precisión, su toque y su voracidad ofensiva.
El concienzudo plan diseñado por Simeone, agresivo y sin un milímetro de margen a la imaginación de sus rivales cerca del área, también incluía un contragolpe trepidante. Esa fórmula tan admirada del Atlético durante su historia provocó el primer gol; una combinación perfecta que surgió de Koke, que continuó en una pared entre Villa y Arda Turan y en un pase del turco culminado de volea por el asturiano. Un golazo que Villa celebró como tal.
Era el minuto 12. Tocó el Barcelona, sin llegada, solo un tiro flojo de Pedro; corrió el Atlético con sentido hacia adelante cada vez que arrebató la pelota a su adversario y se multiplicó en defensa, en el corte y en la anticipación mientras el equipo azulgrana buscaba el hueco entre el repliegue del conjunto local.
No necesitó siquiera quitarle la posesión al Barça, que se marchó al descanso con la sensación de atasco en ataque, con solo dos lanzamientos más, ambos muy desviados, el primero altísimo de Messi, prácticamente inadvertido en el primer tiempo, desconectado por la omnipresencia rival y sustituido en el intermedio por Cesc.
El Barça, pese a las oportunidades, aún perseguía sin éxito su fútbol imparable, ese que descompone y arrincona rivales con una profundidad y una precisión incontestables. Fue entonces cuando su técnico, el argentino Gerardo “Tata” Martino, buscó soluciones en el banquillo. Lo tenía fácil: el brasileño Neymar al terreno de juego.
Subida de Dani Alves y un centro al segundo palo sorprendió a la zaga del Atlético. Apareció por ahí Neymar para rematar de cabeza el empate, de repente, como algo inesperado.
El Camp Nou será el escenario que definirá quién gana la Supercopa la próxima semana.

Madrid/EFE

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