Nestlé impulsa modelo de negocio basado en sostenibilidad y resultados visibles
La compañía reporta una reducción del 25 % en su huella de CO₂ desde 2018 y un 98 % de uso de energía renovable en sus operaciones en Centroamérica
En un entorno empresarial donde la sostenibilidad dejó de ser un elemento opcional para convertirse en un eje estratégico, las compañías buscan referentes que les permitan adaptarse a nuevas exigencias del mercado y asegurar la permanencia de sus operaciones en el largo plazo.
En ese contexto, Nestlé se posiciona como uno de los actores más relevantes al integrar este enfoque a lo largo de toda su cadena de valor.
Estrategia con propósito definido
La compañía, con presencia en más de 180 mercados y cerca de 160 años de trayectoria, ha consolidado una estrategia que abarca desde el campo hasta el consumidor final.
“El propósito de Nestlé es desarrollar el poder de los alimentos para mejorar la calidad de vida hoy y para las futuras generaciones. Este propósito se materializa en la forma en que hacemos negocios, a través de nuestro modelo de Creación de Valor Compartido, mediante el cual generamos valor económico, social y ambiental en las comunidades donde operamos”, señaló Elizabeth Valverde, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Nestlé Costa Rica.
Uno de los pilares de esta estrategia se refleja en los programas como Plan Nescafé, que impulsa activamente la transformación de la caficultura en la región.
Este programa liderado por Nescafé, marca líder global en la industria del café, está orientado a promover la transición hacia prácticas de agricultura regenerativa, incremento de la productividad y, con esta última, de los ingresos a los productores.
En Centroamérica Plan Nescafé ha beneficiado a más de 100 mil familias cafetaleras. Más de 5,600 caficultores han sido formados en técnicas regenerativas y más de 1,620 productores reciben asistencia técnica para a mejorar la calidad de los suelos, aumentar la biodiversidad, conservar el agua y transformar los cafetales en ecosistemas resilientes al cambio climático.
Los resultados de estos esfuerzos ya se reflejan en indicadores concretos. Para el cierre del 2025, el 49,8 % de los ingredientes clave de la compañía fueron abastecidos de manera responsable a nivel global, con la meta de alcanzar el 100 % en 2030.
La empresa reporta una reducción del 25 % en su huella de CO₂ en comparación con 2018 en Centroamérica.
En el ámbito operativo, la gestión de recursos ha sido clave. Actualmente, el 98 % de la energía eléctrica utilizada en fábricas y centros de distribución proviene de fuentes renovables, mientras que la compañía ha logrado reducir más de 25 mil metros cúbicos de agua, equivalente a siete piscinas olímpicas.
“Si bien es cierto que la inversión en sostenibilidad no siempre genera un retorno inmediato, la inversión se visibiliza a mediano o largo plazo, a través de eficiencias operativas, pérdidas evitadas o intangibles como la reputación y la confianza de las partes interesadas, que brindan una ventaja competitiva”, indicó Valverde.
Economía circular en práctica
En cuanto a empaques, cerca del 90 % de los empaques plásticos utilizados están diseñados para ser reciclados en Centroamérica.
En Costa Rica, donde la operación se centra principalmente en la importación y distribución de productos terminados, la gestión de residuos adquiere un papel determinante.
Por ello, la empresa fomenta programas como “Reciclando Ando con Nestlé”, a través de la cual impulsa más de 30 puntos de acopio para empaques posconsumo en Costa Rica.
Estas acciones son posibles con alianzas con clientes y otras compañías para facilitar la separación y recuperación de empaques posconsumo, así como con campañas de concienciación dirigidas a colaboradores y consumidores.
Como resultado, Nestlé Centroamérica logró recuperar y valorizar más de 1.700 toneladas de residuos plásticos en 2025.
Más allá de los indicadores, la compañía destaca la importancia de construir una cultura organizacional sólida que respalde estos esfuerzos.
“La cultura organizacional se construye y se fortalece a través de una gestión proactiva y continua; no puede tratarse de acciones aisladas. Además, es clave que no puede hablarse de sostenibilidad si el discurso o la narrativa no están respaldados por hechos, con actos alineados a una estrategia de comunicación corporativa interna sólida. La consistencia solo se logra cuando hay un propósito claro y un modelo de negocio bien definido”, comentó Valverde.
Aunque no existe una fórmula única para lograrlo, el intercambio de experiencias y casos de éxito, como el de Nestlé, se convierte en una herramienta clave para que las compañías aprendan cómo hacer su negocio sostenible.