David Gutierrez

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Martes 22 Febrero, 2011


¿Negatividad de los medios de información?


Por las noticias cotidianas a las que tenemos acceso, gracias a la labor de la prensa nacional, pareciera que a un sector de esta le importa más presentar un mensaje negativo de los hechos, incluso cínico, que ofrecer una posición más constructiva y por lo tanto, optimista.
Ya sabemos de la máxima periodística de que las noticias buenas no son noticias... pero son muchas las ocasiones en que vemos, oímos o leemos enfoques muy negativos de noticias que podrían ser presentadas desde ángulos mucho más positivos y optimistas.
Los ejemplos sobran, pero repasemos algunos recientes.
La apertura y funcionamiento de la autopista San José – Caldera ha generado una dispar cantidad de noticias con enfoque negativo versus las de enfoque positivo. Lamentablemente, la prensa cubre con mayor fascinación temas como las piedras que caen o los hundimientos en algunos tramos, dejando de lado el hecho fundamental de que finalmente contemos con infraestructura que tomó casi 40 años construir y que tanto beneficio ha traído a sectores como el turismo, comercial, exportador, así como a muchos costarricenses que utilizan esa carretera para vacacionar o trabajar.
De igual forma, un sector de la prensa se ha preocupado mucho más por la existencia o carencia de permisos de construcción para las casas de la Comisión Nacional de Emergencias en Nueva Cinchona, que por el hecho de que cientos de costarricenses que sobrevivieron a esta enorme tragedia tengan hoy un techo digno para dormir. De nuevo, lo que podría enfocarse de forma positiva recibe un análisis lleno de cizaña y cinismo.
Lo preocupante de la actitud de ese sector de la prensa es que muchas veces transforma en miedosos a los funcionarios, ya que se sienten amedrentados para tomar decisiones y cumplir con sus deberes. Además, otro de los efectos negativos de este tipo de periodismo es que fomenta el surgimiento de figuras destructivas, quienes simplemente esperan que alguien construya para traerse ese proyecto abajo por medio de acusaciones, denuncias y cinismo. Sobran los políticos que diariamente exhiben esa actitud y siempre son las mismas caras las que vemos liderando el ataque, la denuncia y argumentando el control político, en fin, buscando “el pelo en la sopa” para lograr notoriedad.
Entre más de estos tengamos, menos avanzará el país. Lamentablemente, gracias a algún sector de prensa se da un empoderamiento de los destructores y un debilitamiento de aquellos que buscan crear y construir por el bien del país. Resultado nefasto: el debilitamiento institucional. El rol de la prensa no puede limitarse a tratar de vender mediante la destrucción y negatividad, solo con escándalos o portadas amarillistas.
No estamos abogando por la desaparición del periodismo investigativo o de las noticias sobre situaciones bochornosas, corruptas, que sin duda merecen una acusación o investigación periodística. En ese sentido, una prensa responsable y seria cumple un rol de control y auditoría política muy necesario para nuestra sociedad.
Abogamos, eso sí, por una prensa que también reconozca con la misma presencia en los medios a aquellos que generan ideas y desarrollan proyectos. Una prensa que vea noticias no solo en lo negativo y que además evite elevar el perfil a quienes no aportan nada excepto crítica y cinismo.
Hay medios que buscan un mayor balance entre todos los aspectos que hacen el día a día noticioso en nuestro país. Para ellos nuestra felicitación y apoyo. A aquellos que no buscan más que lo malo en todo, espero que esta reflexión los haga recapacitar por el bien de todos y de nuestra institucionalidad.

David Gutiérrez
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