Enviar
Lunes 15 Junio, 2015

Nadie quiere privatizar las universidades públicas

Durante los últimos meses la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica, con apoyo de su Rectoría, ha consolidado un alarmismo en contra de la ‘‘privatización’’ de las universidades públicas; interesante sería si hubiese aunque sea un actor político proponiendo dicha medida.
La realidad es que en la Asamblea Legislativa no existe un solo diputado a quien le interese privatizar la UCR, ni alguna de las otras cuatro universidades públicas.


No existe un solo proyecto de ley en la corriente legislativa que se asemeje a una medida remotamente vinculada a ello. Hemos visto cómo una hiperbolización de un diputado con respecto al difícil acceso al crédito para los estudiantes de educación superior hizo que la FEUCR y la Rectoría alarmaran al estudiantado hacia una guerra campal contra el Parlamento.
El pasado 4 de junio una cifra históricamente pequeña de estudiantes se concentraron, para cerrar el paso frente a la Asamblea Legislativa en una marcha en ‘‘defensa’’ del Fondo Especial de Educación Superior; apoyada por el rector Henning Jensen y por diputados del Partido Frente Amplio.
Pero cabe señalar que curiosamente la próxima partida del FEES se negociará primero en el Ministerio de Hacienda y su relación actual con respecto al Congreso es prácticamente nula.
¿Entonces para qué marcharon? Realmente en esta grotesca manifestación donde hasta dramatizaron el ahorcamiento del diputado Guevara Guth y daban a entender bajo la consigna ‘‘esta no es la única cabeza que queremos’’ que también quería vengarse de los diputados Mario Redondo y Natalia Díaz; responde a que la FEUCR, la Rectoría y el Frente Amplio saben que están en defensa de lo indefendible: el despilfarro en la Universidad de Costa Rica.
Los libertarios sabemos sobre el prestigio de la Universidad de Costa Rica y como costarricenses nos enorgullecemos de verla bien posicionada en los rankings, pero no escatimamos en señalar que dicho centro también ha sido partícipe de salarios inauditos: profesores que ganan hasta el doble que un diputado de la República, bibliotecarios que ganan más de 3 millones de colones, conserjes que ganan hasta millón trescientos mil colones, choferes que ganan más de 2 millones de colones, etc.
Tampoco se puede ignorar una FEUCR que gasta millones en planificadores que reivindican a dictadores sanguinarios de izquierda, conciertos donde pasan videos contra partidos políticos y premios del Ché Guevara para expresidentes de cuestionable reputación.
Bajo un discurso trillado, argumentan que se les está recortando el FEES; cuando en realidad venimos de un aumento del 14% (más de tres veces la inflación) y donde los costarricenses tenemos claro que este año el FEES debe quedarse como está, “creciendo” al 0% para 2016.
No existe razón técnica para su aumento previo y la tasa de aumento que sostiene dicho fondo de manera abundante para el año venidero. Los libertarios deseamos conocer cómo es que se gastan estos fondos públicos, porque lo que sí sería injusto es que estos nuevos fondos sean para financiar salarios inflados y no para incrementar el acceso y calidad de la educación superior.
¿Se está gastando bien el FEES? Pagar salarios de hasta 9 millones de colones mensuales a un profesor con fondos públicos, por ejemplo, es gastar, no invertir.
Los libertarios celebramos la inversión, pero condenamos el despilfarro. Y si los costarricenses pagamos de nuestro bolsillo este fondo, lo único que queremos es tener certeza de que el presupuesto se ejecute de manera correcta.
Esa sencilla solicitud no es meritoria de ahorcamientos ni de pedir literalmente cabezas de diputados.

David Rodríguez Suárez

Presidente de Juventud Partido Movimiento Libertario
[email protected]