Nuria Marín

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Lunes 11 Octubre, 2010


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Mujeres poderosas

Tuve la oportunidad de participar en el foro virtual organizado por Fortune, “The Most Powerful Women”. Desde Costa Rica interactué con más de 50 mujeres de altísimo perfil, quienes abordaron una amplia variedad de temas relevantes en Estados Unidos y en la agenda global.
Entre las invitadas podemos citar a las presidentas y las CEO de empresas como Xerox, Yahoo, PepsiCo y Kraft, en su orden Ursula Burns, Carol Bartz, Indra Nooyi, e Irene Rosenfeld. Participaron también Margarit Mattix, vicepresidenta de Exxon Mobil Chemical Co; Melody Barnes, asistente del presidente Obama en Asuntos Domésticos; Wendy Kopp, fundadora y CEO de Teach for America, y Beth Axelrod, vicepresidenta senior de Recursos Humanos de eBay.
En lo económico, se contó con los comentarios de Diana Farrell, asistente adjunta para Política Económica del presidente Obama así como el de mujeres claves en el sector financiero y de regulación como es el caso de las presidentas de la FDIC y la SEC, Sheila Bair y Mary Schapiro. Igualmente participaron Christine Varney y Elizabeth Warren, mujeres claves en las secretarías de Justicia y del Tesoro de Estados Unidos.
En el plano político, además del excelente análisis del proceso electoral del próximo mes de noviembre realizado por las corresponsales y especialistas Nina Easton, Jay Newton-Small y Karen Tumulty, participaron la senadora Olympia Snowe y Hillary Clinton, secretaria de Estado.
Una de las conferencias de cierre le correspondió a Andrea Jung, presidenta y CEO de la empresa Avon, quien tiene el mérito de ser una de las CEO con mayor permanencia en el puesto (diez años) en una de las 500 empresas más importantes según el ranking mundial de la revista Fortune. Por cierto tiene bajo su responsabilidad a 6,5 millones de colaboradoras.
Les podría seguir contando sobre otras participantes, pero este no es mi objetivo, sino resaltar algunas de las conclusiones que de ahí emergen. En primer término, las mujeres están revolucionando el mundo mediante el ejercicio del poder, esta es ya una realidad del siglo XXI.
Segundo, toda mujer puede ser exitosa si sigue una receta de componentes básicos y universales: salir de la zona de confort, estar abierta e incluso propiciar cambios para el crecimiento personal y profesional, superar los temores, creer en sí misma, tirarse al agua y perseverar.
Importante también es saber administrar el fracaso. Es interesante ver como muchas de estas poderosas mujeres reconocen haber tenido grandes traspiés en sus carreras. En su criterio, lo importante es entender que errar es parte en la vida, del proceso a la experiencia y, por qué no, muchas veces la mejor herramienta para el éxito futuro.
Con estas lecciones en mente, la mejor educación para nuestras hijas, nietas y nosotras mismas es entender la importancia de asumir riesgos, de ser generosas con nuestros sueños, de aprovechar un mundo de oportunidades en el que con coraje y decisión podemos lograr lo que nos proponemos.

Nuria Marín