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ESTILO EJECUTIVO


Moda contra la polución

Redacción La República redaccion@larepublica.net | Sábado 19 enero, 2013

Decenas de personas entran y salen del centro cubiertos por máscaras, muchas de ellas las clásicas utilizadas por los médicos en el quirófano, mientras otros marcan tendencia con fundas de marcas de prestigio como Chanel.AFP/LA REPÚBLICA


CONTAMINACIÓN

Moda contra la polución

Ante la peor nube de contaminación de toda su historia en China, la población opta por invertir en imaginación y protegerse como puede

Máscaras de hospital, antigás y hasta versiones de lujosas marcas. La población pequinesa se pertrecha como puede contra la nube de contaminación que cubre la ciudad desde el fin de semana, que ha agotado las reservas de mascarillas en algunos puntos de venta.
La densa polución ha vaciado prácticamente el almacén de estos productos en Taobao Mall, uno de los líderes comerciales por Internet del gigante asiático, después de que las ventas de mascarillas se disparara un 130% solo en Pekín durante el fin de semana —en dos días hubo 500 mil peticiones—, según el portal de noticias Sina.
Ante la misma falta de stock, una dependienta de una tienda cercana a una céntrica parada de metro de la capital china no tiene más remedio que ofrecer a un cliente una mascarilla de “usar y tirar”.
“Es mejor eso que nada”, le sugiere, y el cliente acepta, narra el diario Beijing News, que acompaña la noticia de varios retratos de ciudadanos con distintos modelos: de dibujos animados, decorados con llamativos conejos o en sobrio negro.
Es el tono de humor de la población china ante el sombrío panorama que presenta la urbe estos días, en los que se ha visto sacudida por la peor nube de contaminación de toda su historia, con consecuencias aún desconocidas para la salud de sus habitantes.
Aunque las autoridades han tomado algunas medidas para limitar las emisiones de óxido de nitrógeno, como cerrar fábricas e intensificar la supervisión de la circulación de los vehículos, no son suficientes a ojos de la ciudadanía, que opta por invertir en imaginación y protegerse como puede.
En las inmediaciones del hospital de Chaoyang, en el corazón de Pekín, la escena es muy gráfica.
Cubierta por una mascarilla azul de enfermera, otra viandante comenta a Efe que, aunque no le gusta “llevar la cara tapada”, lo hace porque lleva “unos días tosiendo sin parar”.
“Los tóxicos se pueden quedar en el pulmón, a lo que tengo mucho miedo”, añade.
No es la primera vez que la población china vive un momento de pánico semejante por su salud.
Así lo recuerda el controvertido artista Ai Weiwei, quien a modo de protesta ha colgado en su cuenta de Twitter un impactante primer plano con la cara cubierta por una máscara antigás.
“Cuando el SARS (síndrome respiratorio agudo severo) irrumpió en 2002, la población entró en pánico. Nada ha cambiado desde entonces. Llevamos décadas sacrificando nuestro medio ambiente para alcanzar un desarrollo rápido”, afirmó.
La población china continúa sacando su amplio arsenal de recursos, entre ellos las mascarillas N95, destinadas a la lucha contra el SARS.
No obstante, los expertos recomiendan a la población que se incline por modelos estándar o que los “decore” si decide poner al mal tiempo buena cara y que eviten máscaras profesionales como la N95, que requieren formación y pueden dificultar más la respiración.

Pekín / EFE






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