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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



BLOOMBERG


Menores costos atraen a Pfizer a Corea del Sur

| Viernes 29 febrero, 2008



Menores costos atraen a Pfizer a Corea del Sur


Tokio -- Pfizer Inc., la mayor farmacéutica del mundo, está desplazando los estudios farmacológicos y experimentos desde Japón en un intento del sector de evitar los retrasos regulatorios y los mayores costes del país.
El fabricante del Lipitor, el fármaco contra el colesterol más utilizado en el mundo, está aumentando la inversión en Corea del Sur, dijo Akihisa Harada, responsable de análisis clínicos de la filial de Pfizer en Tokio. Muchos hospitales japoneses no pueden experimentar con docenas de personas, lo que facilita y abarata el reclutamiento de pacientes en otras partes de Asia.
En Japón, la lentitud de las inspecciones regulatorias implica que los fármacos entran en el mercado japonés, de $65 mil millones, cuatro años después de hacerlo en Estados Unidos o Europa, lo que retrasa los beneficios de las empresas farmacéuticas. Pfizer, con sede en Nueva York, probó el año pasado en Japón 30 med
icinas, en comparación con las 99 probadas en todo el mundo. Los estudios farmacológicos en Japón pueden costar el doble que en Estados Unidos y Europa, según Harada.
“Japón es un mercado muy grande, pero sin crecimiento”, dijo Harada en Tokio, en un simposio de la Facultad de Salud Pública de Harvard en colaboración con la Universidad Kitasato, el pasado 26 de febrero. “Los mercados de China y Corea son relativamente pequeños, pero las empresas pueden contar con que crezcan sus inversiones”.
Se prevé que el mercado farmacéutico crezca un 2% este año en Japón, donde las reducciones de precios de los medicamentos impuestas por el Gobierno cada dos años dañan el crecimiento, según IMS Health Inc. La compañía de investigación médica, con sede en Connecticut, prevé un crecimiento de entre el 12% y el 13% en China y Corea.
Pfizer anunció en junio planes para invertir $300 millones en investigación y desarrollo en Corea del Sur, cinco meses después de decir que cerrará su centro de investigación en Japón. El coste de las pruebas de última fase del Fablyn, un fármaco experimental contra la osteoporosis, fue 2,5 veces más alto por paciente en Japón que en Estados Unidos, y más de 3 veces superior que en Corea, según un estudio presentado en el simposio Kitasato-Harvard en 2003.
“Es algo natural elegir Corea del Sur como centro alternativo de investigación y desarrollo en Asia por los niveles de costes, además de que los doctores coreanos tienen una experiencia médica relativamente buena”, dijo ayer en una entrevista Bae Ki Dal, analista de farmacéuticas de Good Morning Shinhan Securities Co. en Seúl. “Es probable más compañías sigan el ejemplo de Pfizer en Corea del Sur”.
La autorización es más lenta en Japón que en Estados Unidos y Europa porque, en la mayoría de los casos, la agencia japonesa para los medicamentos exige que las medicinas experimentales sean probadas en al menos algunos pacientes japoneses para probar su eficacia y fiabilidad.