Macarena Barahona

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Sábado 13 Septiembre, 2008

Cantera
Memoria o impunidad

Macarena Barahona

Madrid- El verano en España no cesa de intensificar el sofoco a sus habitantes, incrédulos en sus pactos de silencio político, 30 años después de iniciar un particular camino monárquico para un sistema democrático que necesitó de leyes de impunidad contra responsables de delitos en la guerra civil y la posguerra.
Les espera una nueva época, judicial y política, liderada por el ya mítico juez Baltasar Garzón, de la Audiencia Nacional que parece iniciar, con su estrategia de elaborar un censo de desaparecidos, los fuegos de decencia democrática contra lo nunca juzgado por leyes sociales. Miles de muertos en la guerra civil y la posguerra —los historiadores hablan de 200.000 más o menos en ambos bandos— según Gabriel Jackson; o el censo elaborado por el Dr. Jesús Villar Salinas de 1942, con 800.000 muertos; o los datos elaborados por el republicano General Rojo, 100.00, o los 85.940 de la zona nacional del censo de 1943 del Ministerio de Justicia, o el del investigador Payne, que concluye en 246.668 muertos.
Ahora, un censo nacional será el lugar en donde las informaciones converjan y hagan un sitio de consenso en la historia del estado español.
El terror vaga entre políticos y candidatos a futuros políticos. Los culpables casi se sabe, la impunidad ha sido la característica de post épocas dictatoriales en muchos países.
España debería aprender de otras luchas civiles por encontrar desaparecidos y dignificar muertos por delitos políticos como en Chile, Uruguay o Argentina, Guatemala o El Salvador. Todos deberíamos leer en estas búsquedas por las almas que vagan sin paz en las memorias colectivas cuando los pueblos se enfrentan entre sí, por dogmas, políticos o religiosos, y no se busca la responsabilidad de la violencia y los delitos contra los derechos humanos.
Todo lo pendiente se devuelve, porque los caminos de la democracia y la dignidad humana necesitan de verdades, de decencia y justicia, en el pasado, en el presente y el futuro. Los españoles han necesitado estas treguas de 30 años para que al fin, un gobierno socialista apoye finalmente las búsquedas de desaparecidos por parte de grupos civiles que en silencio han ido investigando y documentan tumbas anónimas y hallan restos humanos que logran dignidad para estas víctimas silenciadas por tantísimos años.
Lecciones nuevas. A más de 70 años de la guerra civil, todo vuelve, la memoria es la sustancia humana más viva, solo estaba oculta custodiando las víctimas en espera de justicia.