Logo La República

Viernes, 15 de enero de 2021



NOTA DE TANO


Medio país futbolero sigue de fiesta

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 22 diciembre, 2020

José Salvatierra,

Miles de seguidores del Alajuelense, saltaron de felicidad, cuando Jonathan Moya mandó a la red el preciso centro de José Salvatierra. Olía a gol de título.

Hipócritamente, centenares de fanáticos del León, igual celebraron la determinante anotación, siendo ellos, detractores del “viejo Salvatierra”, un futbolista al que le ha costado el triple de sus compañeros hacerse sentir.

Lea más: ¡El León regresa al trono! Alajuelense es campeón nacional

José Salvatierra, es víctima feroz de los fétidos olores que emiten las redes sociales y tampoco ha gozado en su carrera, del reconocimiento de un sector de la prensa deportiva, que goza en desacreditarlo y bajarle el piso, similar situación que vivió su “cuate” Christopher Meneses, hoy, fuera del equipo.

Me agradó muchísimo el triunfo personal de Salvatierra, un resucitado de severas y constantes lesiones, quien correspondió a la confianza de Andrés Carevic, cuando respetó su trayectoria y dejó para el futuro cercano la estelaridad de Ian Smith.

El Apertura 2020 fue justo y premió al mejor, un Alajuelense que también fue el mejor en temporadas recientes pero, la corona se le resbalaba de sus garras de León.

A lo largo de la campaña, pilares de la conquista fueron tres jugadores en su momento íconos del Herediano: Leonel Moreira, Junior Díaz y José Miguel Cubero.

Un gigante de su retaguardia fue Adolfo Machado, rechazado por la dirigencia del Saprissa cuando intentó volver a su redil.

Lea más: "El día que la Liga gane la 30, ganará cinco seguidas": Agustín Lleida

La sociedad de dos jugadores, corta en número, pero solvente en réditos futbolísticos, fue quizá el punto táctico más determinante en los esquemas del estratega Carevic: Alex López y Bryan Ruiz. La llegada del “brasileño” le cayó de perlas al hondureño y el inteligente y creativo binomio construyó fiesta en la cintura del nuevo campeón nacional.

En zona de ataque, un encendido Jonathan Moya, en temporada de ensueño, se vio arropado de pronto por un tridente de “mocosos”, picantes, explosivos y veloces, que se acomodaron a su espalda para firmar estragos: Alonso Martínez, Yurguens Montenegro y Carlos Mora: la tripleta “M”. Las características de estos juveniles, distinta a la que meses atrás aportaron figuras como Jonathan McDonald, Marco Ureña y Róger Rojas, obligó al técnico Carevic, con el aporte de sus asistentes Mario Acosta y Geiner Segura a planificar en ofensiva una estrategia diferente.

Y, sin necesidad de ser estrella, iluminó la ruta al trono con su sola presencia, el señor Álvaro Saborío.

¡La 30 está en La Catedral!

[email protected]

NOTAS ANTERIORES








© 2021 Republica Media Group todos los derechos reservados.