Max Umaña: “Construir un tren y un metro no es ciencia ficción”
“Nuestro gran objetivo es que los costarricenses dejen el carro y opten por un transporte público y eficiente”, asevera Max Umaña, candidato a vicepresidente del PUSC. Gerson Vargas/La República
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Sin importar que el país vive graves problemas de estrechez fiscal, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) apuesta por proyectos millonarios en cuanto a transporte público.

Se trata de la primera línea de un metro de 9,5 kilómetros para la ruta Desamparados-San José-Guadalupe y un tren eléctrico interurbano, los cuales, costarían $2.500 millones.

Para hacerlos realidad, Max Umaña, ingeniero y candidato a vicepresidente del PUSC, confía en que la concesión de obra pública y el presupuesto de la República serán suficientes para costear los planes.

Asimismo, niega que no haya suficientes pasajeros. A continuación un extracto de la entrevista.


-Costa Rica tiene problemas económicos y ustedes proponen una línea de metro que sería muy cara, ¿es eso ciencia ficción?
(Risas) No creo que eso sea así y por eso, el Colegio de Ingenieros y de Arquitectos promueve desde hace más o menos un año, un metro dentro de su plan de transporte público.
Los costarricenses no tienen por qué temerle a una iniciativa como esta, es estratégico pasar del combustible fósil a la energía eléctrica que nosotros producimos.
Al tener una ciudad capital con calles y avenidas estrechas, necesitamos un nuevo espacio para la movilidad, que sea rápido y no lento como el actual.


El gobierno del PUSC planea la línea 1 del metro, que sería Desamparados-San José-Guadalupe con un recorrido de 9,5 kilómetros y con un volumen diario de 320 mil personas.
Habría que sumarle que el metro se encontraría con el tren eléctrico en Plaza González Víquez y en la Estación del Atlántico. Con esto desahogamos las carreteras.

-¿Cuánto costaría un metro como el que proponen y cuál sería el valor de un viaje ida y vuelta?
Estimamos que la construcción y el equipo rodante tendrían un valor cercano a los $950 millones, mientras que la operación se cubriría con el tiquete, siempre y cuando sea de ¢600 por recorrido de ida y vuelta, haciendo la salvedad de que serían necesarias rutas cortas de buses entre las estaciones, porque a final de cuentas, pocas personas tendrán el metro a unos pasos de su casa u oficina.
Nuestra meta es construir la primera línea y que los otros gobiernos vayan agregando otras.

-¿Con qué dinero se construiría si el Estado tiene un déficit del 6% del PIB, mientras que para un operador privado no pareciera atractiva una concesión?
Primero quiero decirle, hay proyectos en Costa Rica que han costado más de lo que valdría el metro, como el proyecto de Reventazón por más de $1 mil millones, por lo que no hay que temer por su costo.
El financiamiento lo tenemos resuelto porque hay países amigos que estarían dispuestos a financiar la primera línea del metro, siempre y cuando Costa Rica pague $6 millones mensuales durante 25 o 30 años, es decir, unos $72 millones al año.
El país puede pagar eso anualmente, de hecho, sobran las opciones para conseguir los recursos y lo vamos a hacer.
El principal obstáculo que tenemos somos nosotros mismos, que no invertimos en infraestructura.

-¿Entonces se pagaría el metro con el presupuesto de la República?
Es correcto. Le tocará al Ministerio de Hacienda encontrar los recursos para pagar el préstamo.
Obviamente, siempre revisando y buscando soluciones para el déficit fiscal.
En los cuatro años en que seremos gobierno vamos a detener el crecimiento del gasto corriente, con el objetivo de abrirle espacio al desarrollo.

-¿Es el déficit fiscal prioritario?
Tenemos que atender el déficit por supuesto, pero al mismo no tiempo no nos podemos quedar sin proyectos de inversión en infraestructura, porque afectaríamos la competitividad y la calidad de vida de los costarricenses.

-¿Qué pasará con el tren eléctrico interurbano?
Pretendemos darle un mayor impulso al proyecto actual y así concretarlo. Vamos con el metro, pero también con el tren.
El letargo es tan grande, que poco haría el metro sin el tren y nada haría el tren sin el metro, para resolver los problemas de movilidad urbana.

-¿Cómo hacerlo?
Tal y como lo tiene planeado hoy día Incofer, por medio de una concesión.

-¿Sería elevado o a ras del suelo?
Hoy día el tren choca constantemente con consecuencias fatales, siendo lerdo y escandaloso.
Con esto quiero decirle que el futuro tren eléctrico tendría pasos por arriba y otros a nivel con menos paradas, para evitar los accidentes.
Es una pena que se haya perdido mucho tiempo para poner a funcionar este plan.

Perfil
Nombre Max Umaña
Puesto Candidato a vicepresidente PUSC
Profesión Ingeniero
Experiencia
-Presidente Asociación Metro San José
-Presidente American Society of Civil Engineers Costa Rica Section
-Director de Operaciones y Obra Civil Grupo VIGO-CONGLOBAL
-Colegio de Ingenieros Civiles de Costa Rica
 

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