Luna de miel será corta para Solís
El 6 de abril durante la segunda ronda, Luis Guillermo Solís ganó la presidencia de la República con el apoyo de 1,3 millones de votos, convirtiéndose de esta manera en el presidente más votado de la historia. Gerson Vargas/La República
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Errores políticos los pagaría caro por altas expectativas de cambio

Luna de miel será corta para Solís

En primeros 100 días debe impactar en temas cotidianos como costo de la vida y seguridad

Entre más altas las expectativas, más difícil es mantener el control y no caer.
Esa es en términos generales, la situación que enfrentará el mandatario electo Luis Guillermo Solís durante los primeros 100 días de trabajo.

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Durante ese lapso, deberá dar muestras del cambio que prometió en campaña.
De lo contrario, empezaría a ser cuestionado por la ciudadanía severamente.
Por el momento, Solís disfruta de la luna de miel con los electores que lo llevaron a ganar la Presidencia con más de 1,3 millones de votos.
No obstante, en estos días ya quedó demostrado que el enamoramiento con sus seguidores puede terminar abruptamente, en caso de un desliz, tal como ocurrió el 1° de mayo a propósito de las negociaciones por el directorio legislativo.
Debido a las fuertes críticas que recibieron el Presidente y el PAC a través de las redes sociales, el partido tuvo que salirse de un acuerdo político con Renovación Costarricense, en el cual acordó temporalmente congelar por un año, la ley de sociedades de convivencia que favorece a la población gay.
Consciente de que el error fue grave en este tema, el mismo Solís trató de aclarar el malentendido que pudo haberle costado parte de su capital político.
“Creo que hubo una muy mala comunicación de parte del partido oficialista que debería corregirse a futuro, de manera que quede más claramente expresado en esas declaraciones cuál es el punto de vista respecto de los distintos temas que se negocien. Eso es muy importante y lo señalo especialmente porque nos vamos a tener que acostumbrar a muchas negociaciones, yo diría, cotidianas que van a parecerse mucho a las del Directorio, por el fraccionamiento que tiene la Asamblea Legislativa”, dijo Solís.
Para los analistas, el PAC pudo entender que cometía un error al negociar proyectos relacionados con los derechos humanos, por lo que por el momento, evitó un desastre en su popularidad.
Por otra parte, advierten que tras superar ese episodio complejo sería “irresponsable” evaluar el desempeño de Solís y su equipo de trabajo a los 100 días.
Sin embargo, debido a que existe una alta expectativa sobre él, al menos debe dar señales del cambio que prometió en las cosas cotidianas como el costo del dólar, la inflación y la seguridad ciudadana, entre otros temas.
“La lucha contra la corrupción, la agilización de trámites, la mejora de los servicios públicos y la mejoría en las expectativas económicas, son vitales para el mandato de Luis Guillermo. Para oxigenar su gestión, el ciudadano debe percibir cambios aunque sean pequeños en el costo de la vida o las negociaciones salariales, de lo contrario, empezará a perder popularidad”, expresó Vladimir de la Cruz, analista político y columnista de LA REPÚBLICA.
En relación con los grandes problemas del país como los fiscales y la deficiente infraestructura, los analistas consultados concuerdan en que no se pueden esperar soluciones mágicas.
En ese sentido, lo que se espera del mandatario electo es una especie de “hoja de ruta”, que dé señales claras a los costarricenses y a los diversos sectores sobre lo que se pretende hacer.
“En estos 100 días tiene que lanzar señales importantes sobre lo que hará en obras públicas, en la Caja y el recorte del gasto público. Todos esos son grandes cambios que requieren tiempo y por eso no se le piden las soluciones inmediatas, pero sí algunas ideas claras que poner en práctica”, agregó Claudio Alpízar, analista.


Esteban Arrieta
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@earrietaLR

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