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Brasil y Argentina participarán en la cumbre del G20
Lula y Fernández propondrán reformas al sistema financiero

Gobernante argentina señaló que los organismos financieros internacionales están “sin capacidad de reacción a las críticas

Sao Paulo
EFE

Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Argentina, Cristina Fernández, reafirmaron el viernes en Sao Paulo su compromiso de presentar en la cumbre del G-20 una propuesta conjunta de cambios al sistema financiero para enfrentar la crisis mundial.
“No hay un acuerdo entre Brasil y Estados Unidos en el G-20. Nuestro compromiso es con Argentina y con el G-5 (Brasil, México, China, India y Sudáfrica)”, declaró Lula, sin dar más detalles, en una rueda de prensa después de reunirse con Fernández y de clausurar con ella un seminario en la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP).
El mandatario precisó que, después del encuentro de la semana pasada en Washington con su homólogo Barack Obama, con Estados Unidos solo tienen “previsto una reunión previa de ministros de Economía antes de la Cumbre del G-20”.
El G-20, que reúne a las veinte mayores economías del mundo, entre desarrolladas y emergentes, celebrará una cumbre el próximo 2 de abril Londres, en la que está prevista la asistencia tanto de Lula como de Fernández.
Por su parte, la gobernante argentina señaló que los organismos financieros internacionales están “sin capacidad de reacción a las críticas y a las no críticas” por su falta de “detección o no comunicación de la crisis”, que se agravó en septiembre pasado tras el colapso del sector hipotecario en Estados Unidos.
Esas instituciones, dijo, “necesitan una profunda reforma, pues es preocupante su gran desorientación y la falta de respuestas”.
“El G-20 puede ser un incentivo para ver si ellas tienen la flexibilidad de reconocer que el mundo ha cambiado”, anotó Fernández.
Al respecto, Lula comentó que las instituciones financieras internacionales “fueron creadas imaginando que los problemas serían originados en los países emergentes, como ocurrió con las crisis de Asia, México, Brasil y Argentina” a partir de mediados de los años 90.
En su primera visita a Sao Paulo, Fernández encabezó una misión de 487 empresarios y representantes de su Gobierno, quienes se reunieron con colegas brasileños durante el seminario de dos días clausurado el viernes.
“Conozco varias partes de Brasil, pero me faltaba conocer a Sao Paulo, que tiene el tamaño en términos de habitantes y producción de Argentina”, destacó la mandataria.
A nivel bilateral, Fernández detalló que durante su encuentro con Lula se abordaron temas como la compra de vacunas argentinas contra la fiebre aftosa por parte de los ganaderos brasileños y la necesidad de prolongar la vigencia de los acuerdos entre instituciones financieras de ambos países para fomentar el crédito.
“Necesitamos actuar de forma inteligente y coordinada para financiar obras de infraestructura”, propuso.
A comienzos de mes, la FIESP reclamó la decisión argentina de imponer licencias no automáticas para unos 200 productos importados, buena parte de ellos brasileños.
“Una licencia no automática puede parecer una medida proteccionista comercial, pero la devaluación de la moneda brasileña frente al dólar (del 33% desde agosto) y las exenciones fiscales de algunos estados brasileños pueden ser también medidas proteccionistas”, refutó el viernes Fernández.
“Debemos trabajar para definir los precios y tener cada vez más comercio entre nosotros, porque el comercio está estancado en el mundo entero” por la crisis global, afirmó, por su parte, Lula.
La adopción de las medidas por parte de Argentina se debe al déficit de $4.348 millones en la balanza comercial de ese país con Brasil, en una corriente comercial de $30.863 millones en 2008, según cifras oficiales brasileñas.
Después del encuentro con Lula, Fernández tenía previsto inaugurar una exposición artística y presidir una serie de reuniones con los gobernadores de tres estados brasileños, para luego regresar el viernes mismo a su país.


Nacionalización

Hugo Chávez, presidente de Venezuela, que anunciará medidas para afrontar la crisis económica, confirmó que sigue con la nacionalización del Banco de Venezuela, del grupo español Santander, para reforzar el sistema bancario público del país.
Con la declaración de que se ha “retomado el tema”, Chávez ratificó la nacionalización del banco, que anunció una primera vez en julio del año pasado, desestimando así las versiones de que se había paralizado la negociación debido a la crisis y a la falta de liquidez del Estado venezolano por la caída del precio del petróleo.
Tras el anuncio hecho por el presidente, en la noche del jueves, ningún miembro del Gobierno venezolano ha dado más precisiones el viernes sobre el estado de las conversaciones ni tampoco ha habido, hasta el momento, reacción del grupo bancario español.
“Hemos retomado el tema y anunció la nacionalización del Banco de Venezuela”, dijo Chávez en su intervención anoche en el canal estatal Venezolana de Televisión.
El presidente destacó que la medida se tomaba para “darle más fuerza al sistema bancario público nacional y poder impulsar mucho más las políticas de desarrollo económico y social”.
Minutos antes, Chávez había señalado que este sábado hará públicas unas medidas para hacer frente al impacto de la crisis económica mundial en Venezuela, y que, según diversos expertos, posiblemente incluyan un mayor control de las importaciones.
El nuevo anuncio del presidente venezolano respecto a la filial del Grupo Santander se inscribe en una “estrategia” de Chávez de “enviar mensajes” a todos los sectores para reafirmar que tiene “la capacidad de control”, declaró a Efe el analista Luis Vicente León.
Según León, director de la encuestadora Datanálisis, Chávez necesita “fortalecer” su posición en el terreno interno, especialmente de cara a su principal base de partidarios en los sectores más pobres, ante la eminencia de “decisiones impopulares” que deberá tomar como consecuencia de la crisis económica.


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