Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

Enviar
Lunes 15 Diciembre, 2014

Así fue 2014 en mis artículos de opinión. Estoy lista para empezar de nuevo año


Los temas de 2014

No llevo un diario. Nunca lo he hecho. Sí, a los catorce, pero no cuenta. Escribo, eso sí, una columna semanal. Al final del año me gusta revisarlas, leerlas de nuevo, recordar las preocupaciones, las alegrías y los desánimos que experimenté semana a semana. ¿Sobre qué temas escribí?
1- Las elecciones. ¡Obvio!
La recta final hacia el primer domingo de febrero fue emocionante; la cantidad de aspectos a mencionar incontables. Debates, opiniones cambiantes del electorado reflejadas en las encuestas, una primera ronda sin ganador, la insólita renuncia de Johnny Araya (a quién el Partido Liberación Nacional debió “castigar” en febrero y no diez meses después), una segunda ronda muy sin gracia.
2- El nuevo gobierno. Grandes expectativas aún sin cumplir.
Con un gabinete irregular, el cuatrienio del PAC empezó con una extendida huelga de maestros, algunas críticas por la buena decisión de izar la bandera de la diversidad y unos primeros cien días aún de esperanza. No fue por la siguiente huelga, la de Sintrajap, ni por el obispo con fecha de vencimiento, si no por no ver cambios, aunque sean pequeños, me deja un mal sabor.
3- El Mundial. Emocionante para los ticos.
Empezó con serias protestas en Brasil ante la situación económica y los gastos desmedidos (por ejemplo, el gigantesco estadio de Manaos). Siguió con la masiva compra de pantallas (luego empeñadas) y los préstamos para viajar al Sur. Pero eso sí: la Selección Nacional nos dio emociones, alegría, excusas para festejar y nuevos héroes.
4- Lo internacional. Tristes noticias, excepto una.
La persecución del gobierno chino a los uigures, los kurdos nuevamente desplazados, los 43 estudiantes desaparecidos de Iguala, la casa blanca de $7 millones de la primera dama mexicana…
Estela de Carlotto, presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, recuperó al nieto 114: el suyo.
5- El cine, el teatro, los libros, las series. Inevitable: consumo una gran cantidad de todos.
Películas: la franco afgana “La piedra de la paciencia”, la norteamericana “August Osage County” y el documental nacional “El Codo del Diablo”.
Teatro: “La bruta espera”, tres obras cortas de Julio Chávez; un texto mío, “Triunfo en paralelo 60”, y “La colección” de Harold Pinter.
Novelas: “Instrucciones para una ola de calor” de la británica Maggie O´Farrell, “El fin de semana” del alemán Bernard Schlink y “La verdad sobre el caso Harry Quebert” del joven suizo Joel Dicker.
Series: la tele novela inglesa “Downton Abbey”, la de culto “Twin Peaks” de David Linch y la versión norteamericana de la serie danesa “The Killing”.
6- La cultura en general: como los Premios Nacionales de Teatro no se iban a dar este año, yo decidí conceder los míos con total objetividad. Bueno, está bien: con cierta objetividad.
Lamenté que se fueran Gabriel García Márquez y don Beto Cañas.
7- La depresión. Inherente. Superada.
Octubre me ahogó con sus interminables lluvias y temí ahogarme en el desamparo. Diciembre, las terapias y yo misma, me han rescatado.
Y así fue 2014 en mis artículos de opinión. Estoy lista para empezar de nuevo año.

Claudia Barrionuevo
[email protected]