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Los relojes inteligentes ya marcan la hora

Samsung presentó su Gear, se anticipó a Apple, y busca ganar la futura guerra de la ropa conectada

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Quizás termine resultando el segmento del mercado tecnológico de mayor crecimiento, como muchos creen. Quizás termine siendo una burbuja más, que crece y se desvanece en el aire. Lo que es seguro, es que 2013 será recordado como el año en el que una industria completa decidió apostar por la ropa inteligente.
Todo empezó a principios de año con dos noticias de gran impacto: primero Google culminó la etapa de desarrollo de sus anteojos Google Glass y comenzó a comercializar el producto; después Apple dejó trascender que está trabajando en un reloj inteligente, que funcionaría con el mismo sistema operativo que el iPad y el iPhone, al que llamarían iWatch.
Tanto anuncio rimbombante encendió las luces de alerta en Corea del Sur, donde está el cuartel general de Samsung, otro de los grandes jugadores de la industria electrónica. Y la respuesta no se hizo esperar. La semana pasada, la empresa presentó su reloj pulsera inteligente Galaxy Gear, en el marco de la feria IFA, la más importante de tecnología y electrodomésticos de Europa, que se realizó en Berlín, Alemania. El anuncio llegó, de este modo, antes de que Apple presentara su propio, y muy esperado, reloj inteligente.
Hasta aquí todo muy lindo y aparentemente revolucionario. Pero resulta que los relojes inteligentes no son una gran novedad. Varias compañías, entre ellas Sony, por ejemplo, tienen este tipo de productos en el mercado, desde hace un par de años. En el caso de Sony, a través del producto Smartwatch, un reloj cargado con el sistema operativo para celulares Android.
Galaxy Gear funciona, básicamente, como una segunda pantalla o un complemento de las últimas tabletas y smartphones de Samsung: es compatible con los celulares Galaxy S3, S4, Note 2, Note 3 y con la tableta Note 10.1 edición 2014. La idea es que el usuario controle todas sus funcionalidades desde los dispositivos más grandes, con la premisa de que la pequeña pantalla del reloj —de apenas 1,63 pulgadas— no es apta para realizar operaciones de configuración demasiado complejas.
El reloj de Samsung, que pesa 73,8 gramos, ofrece conexión wi-fi , una cámara que saca fotos y graba breves videos, dos micrófonos y un parlante que permiten realizar llamadas sin manipular el teléfono o la tablet, además de una serie de sensores útiles para las diversas aplicaciones. Según la compañía coreana, la batería podrá rendir más de 25 horas, aunque esto siempre depende del uso que se le dé al equipo.
El Galaxy Gear saldrá a la venta en Estados Unidos el 25 de setiembre a un precio de $299. Todavía no hay precisiones sobre la llegada a otros países. De lo que sí hay certezas es que, como suele suceder con estos productos, muy pronto surgirán relojes similares, de casi todas las marcas.
Sin ir más lejos, en la misma feria IFA la estadounidense Qualcomm anunció que empezará a vender su reloj inteligente Toq a fines de este año. Por lo visto, serán muchos los que en los próximos meses querrán marcarle el pulso de la hora digital.

Por Ricardo Braginski
[email protected]
Desde Buenos Aires, Argentina

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