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¡Los líderes silenciosos…!

¿Por qué cada día escuchamos menos historias de “héroes” famosos por ser mesías salvadores de sus equipos? ¿Estarán desapareciendo? Puede ser. Estamos en una época en la que la clave está en facilitar que surjan muchos otros líderes que desarrollen una labor silenciosa en el equipo, sin personalizar el éxito.
No se escribe mucho ni se hacen documentales sobre estos líderes silenciosos. Ocupan pequeñas trincheras y facilitan que los objetivos se conviertan en realidad, sin atribuirse la paternidad de los logros. Ahora lo relevante no es quiénes ni cuántas personas dirigen, sino la función que cumplen aportando lo máximo para alcanzar participativamente los resultados.
La complejidad del quehacer diario y de los retos en un entorno competitivo, induce la formación de redes de líderes múltiples dentro del equipo; jugadores que unan sus voluntades hacia una visión y que desplieguen todo su talento compartiendo responsabilidades y valores.
Si en el pasado se enviaba al estrellato de la fama a líderes que disolvían o resolvían situaciones, hoy se valora más a los emprendedores, colaboradores y proactivos. La tendencia es la creación de equipos en los que no se depende de unos pocos, sino que haya una cohesión, sinergia y combinación de las virtudes de sus miembros, de modo que cada uno se sienta líder en lo que hace, siempre al servicio del interés colectivo. O sea, se procura que la estrella sea el equipo.
Van quedando atrás las historias de los superlíderes que se encargaban de decidir todo y aparecen los relatos de jugadores que inspiran a sus propios compañeros.
Dejamos de ver líderes únicos que definían el rumbo, para darles paso a los que ejercen influencia con sencillez y en pequeña escala. Estos poseen dudas, contradicciones, paradojas y ambigüedades, pero las comparten con humildad con su equipo y agradecen con honestidad la ayuda para encontrar el camino. Ya no se trata de quienes tienen el monopolio del poder para aportar la visión sino de promover un espíritu común en el que todos su sumen a la tarea. Incluso un jugador Messi reconoce que no podría lograr tanto, sin el liderazgo de sus colegas.
Vivimos la época de la multiplicación del liderazgo, de abandonar la dependencia de esos “héroes”. De repente usted encuentra un líder silencioso en su espejo; otros pueden estar muy cerca suyo, expréseles su complacencia por su inspiración y por lograr tanto con su trabajo silencioso.

German Retana
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